Arcelia Maya y César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 17-Sep.- La indignación por el feminicidio de la joven de 19 años Mara Fernanda Castilla Miranda se expresó en por lo menos 20 ciudades del país.
Después de enterrarla en Xalapa, su madre Gabriela Miranda exigió justicia, pero no sólo por el homicidio de su hija -asesinada presuntamente por un conductor de Cabify en Puebla-, sino por todos los feminicidios que ocurren a lo largo de la República.
“El día de mañana o al ratito, en la noche, puede ser cualquier hija de cualquiera de ustedes, de cualquier estado. No importa, solo necesita ser mujer para ser lastimada. Ni una más, que mi hija Mara sea la última”, exclamó Miranda.
En la Ciudad de México, cientos de feministas y personas indignadas con el caso de Mara marcharon del Zócalo a la PGR, donde exigieron que la dependencia atraiga los casos de feminicidios para que sean investigados con perspectiva de género.
También hubo movilizaciones numerosas en Guadalajara, Monterrey, Querétaro, Guanajuato, Xalapa y Puebla, así como en Morelia, Acapulco, Ciudad Juárez, Oaxaca, Tuxtla Gutiérrez y Mérida.