CDMX.- Contarlo puede resultar insuficiente, e imaginarlo, ligeramente difícil… El nuevo show de Katy Perry hay que atestiguarlo en vivo.
Ese es el cometido del “Witness: The Tour”, que desde que inicia, exige a los presentes mantener la mirada muy atenta, al igual que el enorme ojo de pantallas LED que enmarca el escenario y que parece vigilar todo el tiempo que la gente tenga la energía a tope.
Niñas con pelucas azules y tutús rosas, adolescentes con colitas y orejas de gatita, padres con cara de sueño mientras sus hijos se divierten, hombres disfrutando de los encantos de Perry… así fue el contraste entre las 22 mil personas que llegaron anoche a la Arena Ciudad de México. (Rodolfo G. Zubieta/Agencia Reforma)