El gremio restaurantero del estado expresó rotundo rechazo a la intención de gravar las propinas que se gana el personal de servicio al cliente en los establecimientos, y que son un ingreso extra a un trabajo formal que desempeñan. Al respecto, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, Claudio Innes Peniche, reconoció que el anuncio lo han recibido con especial recelo y esperan que no se concrete.
En entrevista, recordó que la propina es una gratificación que no es obligatoria y que por lo tanto nadie puede imponer, y ese principio se ha cuidado desde la Canirac en respeto al marco normativo.
Consideró desafortunado que a la par de tanta carga impositiva para los prestadores de servicio del ramo, aunado a las altas tarifas de luz eléctrica que siguen mermando los negocios y de alzas sistemáticas en los precios de insumos, todavía se pretenda recaudar por vía de lo que cada persona se gana por el esfuerzo que logra al momento de trabajar.
Reiteró que estarán a la expectativa de cómo evoluciona el tema y la postura de rechazo se hará patente ante autoridades, pues en su caso, el gremio buscará combatir su aplicación.