Exponerse al sol directo por más de dos o tres horas, puede provocar quemaduras en la piel y deshidratación; y para minimizar estos riesgos, es recomendable tomar abundantes líquidos y aplicarse protector solar antes de quedar a la intemperie, expresó la jefa del Servicio de Urgencias del HGZ No. 1, de la delegación estatal del IMSS, María de Carmen Bonilla Uribe.

“Las quemaduras provocadas por el sol pueden llegar a ser muy profundas y la deshidratación puede poner en riesgo la vida, sobre todo de menores y adultos mayores, con quienes se deben extremar precauciones si hay planes de salir de paseo”, indicó la especialista.

Añadió que los síntomas por la quemadura solar son: piel roja y sensible que está caliente al tacto, ampollas que aparecen de horas a días después, reacciones graves incluyendo fiebre, escalofríos, náuseas o erupción cutánea. Los indicios normalmente son temporales, sin embargo, el daño a las células de la piel con frecuencia es permanente, lo cual puede tener efectos serios a largo plazo, que incluyen cáncer de piel y envejecimiento prematuro de la piel.

“La recomendación para los paseantes es tomar por lo menos tres litros de agua al día, para dar una mayor resistencia y capacidad de respuesta de la piel y el organismo, ante la agresión de los rayos del sol”.

De igual forma, dijo que se recomienda el uso de protectores solares preparados en farmacias dermatológicas o droguerías, cuyos costos son accesibles; asimismo, evitar ungüentos de ajo o limón, porque pueden agravar las lesiones en la piel.

“Los remedios caseros, pueden resultar contraproducentes; antes de recurrir a ellos es mejor consultarlo con el médico familiar”.

Finalmente, comentó que además de tomar agua y usar protector solar, hay que recurrir al paraguas o sombrero, ropa fresca y de preferencia con manga larga, pues en estos casos es mejor extremar precauciones.