Al señalar que la población no sólo se enferma de bronquitis y diarrea, el doctor Héctor Grijalva Tamayo sostuvo que la atención al fenómeno del suicidio en Aguascalientes exige inversión, infraestructura y un ejército de expertos en psicología, que estén capacitados y con programas, para poder arrojar resultados.

Recordó que hace años que se sabe que la violencia intrafamiliar es causa principal de la autoagresión, y que si se están suicidando los jóvenes es porque la problemática empieza en la infancia.

En ese sentido, expuso que entre lo mucho que hay por hacer se necesita un Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar, así como un Centro de Atención Psicológica Infantil.

“Que sean lugares diseñados para la atención de esas enfermedades que van más allá de lo orgánico, y de las que tengan que ver con padecimientos del ánimo y del espíritu, como son la depresión y la angustia”.

Además, dijo, la salud se tiene que llevar a la comunidad, no se puede estar esperando a que la gente vaya a pedir atención, de tal manera que una propuesta que es costosa, pero factible, es que haya un psicólogo en cada centro de salud.

Afortunadamente, mencionó, en Aguascalientes hay gente calificada, suficiente y bien entrenada para poder participar en acciones que pudieran desplegarse para combatir este flagelo social.

Grijalva Tamayo indicó que el suicidio es un fenómeno que en algún momento se atendió con un modelo que sí logró bajar la cifra anual, pero después creció y se requiere de un nuevo enfoque y abordaje.

“Y es que la ciudad cambió, el estado también y entonces hay que analizar el fenómeno psicosocial generado cuando hay más pobladores y mayor demanda de servicios y de atención”.

Finalmente, comentó que las condiciones de vida se han vuelto más difíciles, la sociedad tiene muchas demandas y los satisfactores no son los mismos; “hay mucha gente con sueldo, pero insuficiente, la vida es cara y se hostilizó, entonces la gente buena se puso a la defensiva y su comportamiento hoy es otro”.