Mayolo López y César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En una atropellada sesión que terminó con gritos, codazos y empujones, Morena y sus aliados en el Senado impusieron anoche a Rosario Piedra Ibarra en la presidencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
En una escena que hizo recordar la accidentada toma de protesta de Felipe Calderón, legisladores de Morena introdujeron al pleno a Ibarra Piedra por una puerta lateral, entre gritos de «¡Rosario, Rosario!» y «¡fraude, fraude!».
En la tribuna, el senador panista Gustavo Madero intentó instalarse a la espalda de la presidenta, Mónica Fernández, pero fue desalojado por los morenistas.
«No toques a la presidenta, no toques a la presidenta», ordenó el morenista Salomón Jara a Madero, antes de apartarlo a empellones con la ayuda de los legisladores Ricardo Moreno, Citlalli Hernández y Martha Guerrero, quien finalmente tumbó al panista.
Crispado el ambiente, la presidenta tomó la protesta a la activista.
El coordinador morenista, Ricardo Monreal, no pudo concretar la promesa que hizo de reponer la elección. Un numeroso grupo de morenistas y de la bancada del PRI rechazaron la propuesta.