Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 9-Ago .- El Departamento del Tesoro estadounidense metió gol en la portería mexicana al acusar al futbolista Rafael Márquez de formar parte de una red criminal de lavado de dinero. También implicó al cantante grupero Julión Álvarez.
Conforme la acusación, un cartel de origen jalisciense encabezado por Raúl Flores Hernández, alias “El Tío”, de 64 años de edad, opera desde 1983 desde Guadalajara en tráfico de drogas y lavado de dinero. Además de esa ciudad registra actividades en Colombia, Perú y Ecuador. También en la Ciudad de México.
La acusación involucra a 22 personas y 43 organizaciones empresariales.
El señalamiento contra Márquez y Álvarez y otros implicados no es una acusación penal, pero prohíbe que ciudadanos de Estados Unidos realicen cualquier transacción comercial con ellos o sus empresas; además retira las visas de acusados y congela sus cuentes y propiedades en el país vecino.
El capo Raúl Flores Hernández enfrenta acusaciones en cortes federales de California y el Distrito de Columbia desde marzo pasado por tráfico de cocaína.
Flores fue detenido el 20 de julio pasado en Zapopan por la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y está en proceso de ser extraditado a EU. “El Tío” se encuentra a disposición del autoridades judiciales en el Reclusorio Sur de la CDMX.
En el caso de Rafael Márquez, fueron enlistadas como parte de la red de lavado sus empresas y las asociaciones “Escuela de Futbol Rafael Márquez”, “Futbol y Corazón AC” y “Grupo Deportivo Alvaner”.
Además, Grupo Deportivo Márquez Pardo (que tiene en sociedad con el ex futbolista Pavel Pardo), Grupo Nutricional Alhoma –razón social de un restaurante Johnny Rockets en Tlajomulco, Jalisco–, Grupo Terapéutico Hormaral, Grupo Terapéutico Puerto Vallarta y Prosport Health & Imagen, estas últimas clínicas de rehabilitación deportiva que usan la imagen del capitán de la Selección Nacional.
De Julión fueron señaladas las empresas JCAM Editora Musical, Noryban Productions y Ticket Boleto S.A.