sapiensDavid Reynoso Rivera Río
En las redes sociales un hito viral ha comenzado, me refiero al Ice Bucket Challenge. Reto que consiste en un video subido a las redes sociales por alguna persona que haya sido nominada previamente para arrojarse cubos de agua helada e invitar a manera de reto a un cierto número de personas a cumplirlo, todo esto aunado a una donación que primordialmente tuvo como origen alguna asociación de enfermos de esclerosis lateral amiotrófica.
Claramente el objetivo es obtener donaciones para la fundación; sin embargo, dichos videos se han convertido en un verdadero fenómeno, que personajes como George W. Bush, Mark Zuckerberg, Bill Gates y el Piojo Herrera, entre otros, de todos los rincones del mundo han decidido realizar, a la par de su donación y sus respectivas nominaciones para trasmitir el mensaje y lograr que otras personas también realicen sus donaciones.
Después de analizar algunos videos durante un par de días, me llamaron la atención las reacciones que generaban en las personas, ya que había quienes refutaban este tipo de actividades y quienes inclusive las apoyaban y aplaudían. Llegar a una conclusión sobre si realizar dicha actividad pudiera ser algo bueno o algo malo no me fue tan difícil, ya que tuve la oportunidad de ser nominado por un gran amigo para participar en el reto. Dicho reto consistía en realizar el mismo ritual de los hielos; sin embargo, la donación en esta ocasión sería destinada a una fundación que su familia inició hace poco para apoyar a los niños que padecen cáncer. Tras unos breves instantes de reflexión, me decidí a realizar el reto por varios motivos; el primero, apoyar a su familia en su fundación de reciente creación, y posteriormente, hacer ver a los jóvenes la importancia del altruismo.
No me cansaré de repetirlo, el altruismo es y deberá ser una forma de vida para todos nosotros, si acudimos de primera mano a la definición que nos brinda la RAE, encontramos que es aquella diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio. Es por eso que nosotros como personas que gozamos con ciertas condiciones que nos permiten tener por así decirlo, alguna serie de ventajas en nuestra vida, pues optemos por no desperdiciar ni uno de los segundos que nos otorga la vida y tratar siempre de ayudar a cualquier persona que lo necesite ya que nunca sabremos cuándo podamos necesitarla nosotros.
Mediante el altruismo podemos contrarrestar una serie de contravalores que empujan a la servidumbre del egoísmo, la avaricia, la ambición, el poder y el desenfreno de las pasiones. El ejemplo per se, es quizá uno de los métodos de aprendizajes más importantes en la vida del ser humano, si reflexionamos un poco nos daremos cuenta que a través del mismo aprendimos a caminar, a hablar, a realizar operaciones matemáticas e inclusive a través del ejemplo podemos dar solución a determinados problemas y así podríamos citar infinidad de actividades que producto del ejemplo en la cultura, en la economía y/o en la política nos han marcado como sociedad.
Por siempre he sido y seré partidario de que nosotros como jóvenes, podemos utilizar un sinfín de herramientas para transformar nuestra vida y la de las personas que nos rodean, para esto es importante lograr generar una conciencia y también realizar todo tipo de actividades que nos sean posibles para demostrar que divertirnos y ayudar, no son términos excluyentes para la consolidación del bien común. Realizar una donación a una asociación o alguna obra de caridad no únicamente debe realizarse bajo este tipo de circunstancias, sino que también debe volverse un estilo de vida y por ende, un acto esporádico que estoy seguro todos nosotros algún día podremos transmitir a futuras generaciones. Sacrificar el gastar en una salida al antro, una ida al cine o quizá en alguna prenda de vestir, será por SIEMPRE una experiencia muchísimo más gratificante al ver una sonrisa en cualquier rostro ajeno.
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