Daniela Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Este domingo 1 de abril inició el horario de verano y con ello la discusión sobre el valor de los beneficios económicos contra los efectos negativos en la salud como el cansancio y la somnolencia en los días siguientes al cambio; conoce la controversia.

¿Cuál es su objetivo?
Ahorrar energía eléctrica haciendo un mejor uso de la luz natural entre los horarios diurnos de las 5 a las 8 hrs y vespertinos-nocturnos de las 17 a las 24 hrs.
Además de las ventajas económicas, busca reducir los efectos adversos del cambio climático.

Beneficios vs inconvenientes
Mientras autoridades gubernamentales como la Secretaría de Energía (SENER) remarcan año con año la utilidad de esta política, expertos internacionales advierten sobre su posible relación con transtornos de sueño y otras enfermedades.

A continuación unas citas recuperadas de dos estudios publicados por autoridades sanitarias en la materia:
“La calidad del sueño de las personas disminuye y duermen un promedio de una hora menos por noche, como resultado, la somnolencia resultante conduce a una pérdida de productividad”
Neuroscience Letters
2014

“La tasa general de accidentes cerebrovasculares fue 8% mayor en los dos días posteriores al horario de verano”
American Academy of Neurology
2016

¿Cómo prepararse?
Aunque el debate sigue vigente, especialistas como Reyes Haro Valencia del Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño (IMMIS) señalan que no hay evidencia científica que compruebe que adelantar o retrasar una hora el reloj provoque trastornos de sueño. Pero, sí existen recomendaciones para prevenir la sensación de cansancio.

  • Evite las siestas en la primera semana posterior al cambio.
  • Reduzca el consumo de sustancias estimulantes horas antes de dormir.
  • Mantenga un mismo horario para levantarse y acostarse, incluso en los dos primeros fines de semana.

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