Al rendirse un emotivo homenaje de cuerpo presente a la memoria del suboficial María Guadalupe Lazcano Rentería, en el segundo Patio de Palacio Municipal, la alcaldesa Teresa Jiménez Esquivel reconoció el espíritu de servicio y entrega de esta valiente mujer policía.

Como miembro perteneciente a la XV Generación de cadetes del Instituto Municipal de Formación Policial, con reciente graduación el pasado 16 de mayo, la presidenta municipal expresó que debe rendirse honor a quien honor merece, porque Lupita fue un gran ser humano, un gran ejemplo de luchar por sus sueños y hasta el final trabajó con el corazón.

En presencia del padre de la joven mujer, Armando Lazcano, la pequeña hija de siete años de edad, hermanos, familiares y amigos, la primera edil citó las palabras de Lupita cuando abrió su discurso de graduación unos días antes de morir en cumplimiento de su deber: “No temas a donde quiera que vayas, que haz de morir donde debes”.

A través de la Secretaría de Seguridad Pública, el Ayuntamiento de Aguascalientes rindió un sentido homenaje a María Guadalupe Lazcano Rentería, quien decidió ser policía apenas el año pasado, ingresando el 11 de diciembre de 2017 a las filas del ahora Instituto de Formación Policial; hija de un policía, supo que su camino era trabajar por Aguascalientes.

A lo largo de su formación académica sirvió a la sociedad, primero como Enfermera y luego como Trabajadora Social, licenciatura de la que se graduó en la Universidad Autónoma de Aguascalientes y que le permitió por dos años trabajar en el Hospital de la Mujer, en guardias, los fines de semana.

Lupita sintió la inquietud de servir a Aguascalientes en un proyecto más grande, y decidió que seguiría los pasos de su padre; con empeño y dedicación, logró superar los obstáculos y el cansancio, que más de una vez le hicieron pensar en abandonar la carrera policial.

Se graduó junto con otros 22 cadetes, lo hizo con honores, llamándolos siempre a que dieran lo mejor en esta nueva fase de sus vidas: servir a las familias de nuestra ciudad.

Mujer reconocida por su gran corazón, voluntad, lealtad, valentía y honestidad, Lupita sabía que enfrentaba una importante misión, dar seguridad a la ciudad.

Fue el pasado fin de semana cuando al asistir junto con sus compañeros a un reporte de riña en Pilar Blanco, en un momento de intervención repentina, Lupita resbaló y cayó de la camioneta en la que viajaba como elemento tirador en caso de alguna contingencia mayor. Sus compañeros la trasladaron de urgencia a recibir atención médica. Sin embargo, horas después reportaron su fallecimiento.