MONTERREY, N. L.- En su lecho de muerte, Don Lauro Márquez Castillo (Héctor Suárez), dueño de un imperio de la radio mexicana, lanza el reto a sus hijos para que uno de ellos se quede con su herencia.
«Mentada de Padre», en la que interpretan a los hijos Osvaldo Benavides, Mauricio Isaac, Antonio Gaona y Mauricio Barrientos «Diablito», llega mañana a las salas de cine como una apuesta singular, según su codirector, Fernando Rovzar.
«Lo que queríamos en esta película era realmente tomar un contenido arriesgado, de época. Te aseguro que no es la clásica comedia mexicana», sostuvo Rovzar, quien compartió la dirección con su compadre Mark Alazraki.
Con mil 200 copias, la distribución de Videocine y el blindaje de Lemon Studios, Alazraki Entertainment y Traziende Films, el filme está ambientado en 1942 y con un tono de comedia, lo cual fue idea de Rovzar y Alazraki, quienes crecieron admirando la estética del cine de esa época.
«De ahí viene nuestra cultura y fanatismo hacia el cine, de directores como Mel Brooks, que llevara la comedia a otra época, y con una historia relevante y moderna. Es algo que siempre pensamos que faltaba a la comedia en México», opinó Rovzar.
Aunque se trata de una actuación especial, porque su participación sólo aparece al inicio, Suárez, como el padre tirano, marcó toda la trama.
Lo curioso es que Suárez fue el último actor que se sumó al elenco.
«Nos tocó trabajar a marchas forzadas por los tiempos que nos estaban comiendo, cada día se acercaba y no teníamos a Don Lauro, teníamos originalmente a un Don Lauro, pero el actor no pudo por cuestiones de trabajo», contó Alazraki.
«Seguimos nuestra preproducción y cuando ya era el día del llamado nos dimos cuenta que no teníamos al actor principal, Osvaldo se nos acercó y nos dijo ‘ya pensaron en Héctor Suárez’, en ese momento se nos aclaró todo el panorama. Él es un auténtico profesional y dijo ‘es poco tiempo en pantalla, pero me encantó el personaje, lo reconozco’. Aunque no sale tanto, vive en toda la película».
La presencia de Suárez, expresó el director, mantuvo el ritmo de las escenas y sus horas en el set lo convirtieron en el actor de mayor jerarquía de todo el elenco. (Paula Ruiz/Agencia Reforma)

ASÍ LO DIJO
«Nos echamos un saltito hacia atrás en el tiempo, fue divertido, podemos jugar en esta historia que tiene mucho de dónde cortar».
Antonio Gaona, actor