Mauricio Angel
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Carlos Santana hechizó con el inconfundible sonido de su guitarra y los acordes de sus hits a unos 90 mil asistentes a la segunda y última jornada del festival Vive Latino.
Ante un público heterogéneo, balanceado entre adultos y jóvenes, el ídolo mundial jalisciense brindó las célebres «Black Magic Woman» y «Oye Cómo Va», desde el escenario principal del Foro Sol, al que saltó pasadas las 23:00 horas.
A diferencia de las postales icónicas de jóvenes sin playera en el festival de Woodstock, donde el músico tocó hace 50 años en plena era del Peace & Love, el público de ayer llegó con sus hijos y hasta con carriolas.
Las reacciones a la música de Santana fueron desde aplaudir y levantar las manos hasta bailar, gritar, saltar y registrar las canciones con celulares.