Autoridades ministeriales acostumbran calificar algunas muertes como suicidios sin realizar las averiguaciones correspondientes, señaló Aurelio Coronado Mares, presidente del Colegio de Psicólogos, esto, porque cuando se encuentra ante el hallazgo de una persona sin vida en un escenario que indica que se trata de un suicidio, con frecuencia toman el caso a la ligera y no realizan indagatorias exhaustivas para descartar otras líneas de investigación.

Indicó que los tribunales ya han dado reveses a algunos casos que fueron calificados por la Fiscalía Estatal como suicidios, pero que por los indicios podrían haberse tratado de feminicidios; “son catalogados como suicidios por ignorancia de las autoridades, quienes se aventuran a señalar que una persona encontrada colgada y con una nota a un lado se quitó la vida, cuando bien podría tratarse de un homicidio”.

Coronado Mares, quien es experto en psicología criminalística, indicó que estos hechos no deben calificarse como suicidios en investigaciones que se realizan de manera exprés y concluyen en menos de 24 horas, pues no van al fondo del asunto, ya que puede tratarse de simulaciones y que la persona fallecida en realidad haya sido asesinada, hechos que quedan impunes por omisiones de las autoridades.

Lamentó que los ministerios públicos tomen decisiones apresuradas, por cuestiones que no siempre están relacionadas con su desempeño, sino con la estructura de la Fiscalía del Estado, ya que hay una falta de personal, lo cual conlleva un sobrecarga de trabajo, además de que en muchas ocasiones la capacitación del personal no ha sido adecuada.

Para concluir, el presidente del Colegio de Psicólogos mencionó que cuando se registra una muerte de una mujer en hecho de violencia, el Ministerio Público debe activar el protocolo de feminicidio, el cual en teoría obliga a llevar a cabo indagatorias más pormenorizadas y el reguardo de evidencia para investigar si se trata de un incidente de violencia de género.