Deudores deben esperar hasta seis años para salir del Buró de Crédito, un listado de deudas contraídas que no sólo exhibe a quienes incumplen plazos de pagos, sino también a los puntuales, calificando a ambos según su respuesta a compromisos contraídos, explicó Wolfgang Erhardt Varela, vocero nacional del Buró de Crédito.

En conferencia ante estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes sobre Finanzas Sanas, Erhardt Varela explicó que quienes contraen deudas equivalentes a mil y hasta 400 mil Unidades de Inversión (UDIs), el plazo para ser borrados del Buró es de seis años.

En tanto que para aquellos cuyos compromisos son menores al parámetro referido, el término para que su registro desparezca es de cuatro años como máximo.

En la charla, señaló que es indispensable saber realizar un presupuesto personal o familiar con la finalidad de establecer la cantidad de ingresos y egresos que se tienen y poder planear sus actividades económicas en función de ello.

Así, dijo, hay más posibilidades de que las personas en lo individual o a nivel familiar no vean afectadas sus finanzas ni sus necesidades básicas, como son vestido, alimentación, educación, transporte y vivienda, entre otros satisfactores.

Por otra parte, el vocero habló del crédito desde dos perspectivas: la del solicitante y la de quien lo otorga, ya que en un momento dado se jugará uno de los dos roles en la economía diaria, de ahí la importancia de conocer las implicaciones que cada una conlleva para tomar decisiones más conscientes y planificadas.

Wolfgang Erhardt Varela aseguró que el Buró de Crédito tiene ventajas y entre ellas destacó la posibilidad de hacer ventas cruzadas, monitoreo de crédito, además de apoyar a las empresas a hacer cobranzas efectivas y realizar administración de riesgo con datos confiables.

De tal manera, dijo, que es una herramienta efectiva para la prevención de fraudes y del crecimiento de carteras vencidas, por lo que comentó algunas soluciones para volver atractivo el mundo del crédito.

En ese sentido, sostuvo que es factible formar de manera adecuada a los futuros actores de la economía del país, ya que en un momento determinado van a necesitar un crédito para el desarrollo de proyectos que les impulse en su desarrollo profesional, personal o familiar, por lo que es conveniente que contemplen todos los escenarios para una situación financiera sana.