Claudia Guerrero, Mayolo López y Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En siete horas y sin ser militante del PRI, José Antonio Meade logró lo que otros de añeja trayectoria tricolor hubieran querido: reunir las firmas de los sectores partidistas para ser el candidato presidencial en 2018.
De un solo jalón consiguió el apoyo unánime de la CTM, la CNC y la CNOP, además de las organizaciones de mujeres y jóvenes, que integran el aparato de ese partido político.
Meade renunció al mediodía a su cargo de Secretario de Hacienda y emprendió la visita a las siete casas priistas. A los dirigentes y militantes reunidos en tumulto en las distintas sedes, les pidió permitirle ser su candidato a la Presidencia.
A pesar de no estar obligado a presentar firmas de apoyo ni el respaldo de los sectores, Meade cumplió con el ritual.
Antes del mediodía entregó su renuncia al Presidente Enrique Peña y, apenas se aprobó su salida, la estructura del tricolor se volcó en torno a su figura.
Inició en la CTM: “Quería empezar este camino humildemente pidiéndole a la CTM que me haga suyo, que me tenga cerca, que me deje representarlos”, dijo.
“Este nuevo camino que quiero recorrer con ustedes no podía empezar en un lugar distinto de la CTM”, expresó ante la cúpula del sector obrero.
Carlos Aceves del Olmo, dirigente obrero y priista de 77 años, lo llamó “candidato de la esperanza” y le dijo que ya lo esperaban.
“Antes se decía destapados, aquí sólo estamos moviendo la tapita, porque siempre aspiramos a que fuera nuestro candidato”, dijo el dirigente obrero.
En la cúpula de la Confederación Nacional Campesina (CNC) fue recibido por priistas del viejo cuño: la tlaxcalteca Beatriz Paredes, el oaxaqueño Heladio Ramírez y los hidrocálidos Héctor Hugo Olivares Ventura y Augusto Gómez Villanueva.
Éste último, considerado por Meade “el jefe de la brigada del bigote grande” y quien a sus 88 años de edad se precia de haber atestiguado el nombramiento de siete priistas como candidatos presidenciales: desde Luis Echeverría hasta Enrique Peña.
“Va a lograr remontar el escepticismo que trae esta crisis”, auguró el viejo dirigente.
Acompañado de su familia, Meade acudió anoche ante la Comisión Política Permanente del PRI a pedirle que lo postule como su candidato al 2018.
“Todos me dieron su apoyo y no los voy a defraudar. Hoy confirmo: soy simpatizante del PRI y es el mejor partido. Juntos habremos de ganar las próximas elecciones”, dijo.