El Heraldo de Aguascalientes

Hágalo

Sí, no hay que concretarse a decir que existe toda la disposición de airear el manejo de las cuotas sindicales, sino dar un paso al frente y demostrar con hechos que la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) entró a la era de la transparencia.

El secretario general de la filial cetemista, José Alfredo González González aseguró que no existe razón alguna para que sus representados estén ajenos al tema del ingreso de las aportaciones y en qué se gastan, actitud que es nueva en una agrupación que de siempre rechazó hacerlo con el argumento que, por estatutos, los afiliados de cada agrupación son los únicos que puede pedir cuentas, lo que, ciertamente, se ha hecho hasta la fecha, pero a las que tienen acceso sólo los líderes del sindicato.

Cada vez que algún externo pide informes sobre el particular, se recurre al argumento de que es una facultad única de los asociados, lo que se convierte en un muro infranqueable para determinar cuál es la cantidad que cada organización recauda y el monto global de la FTA y cuando uno o más trabajadores lo hace, como un derecho que les asiste, saben que la respuesta es el despido o las presiones para que renuncie, por lo que nadie se anima a encabezar un movimiento reivindicatorio.

En primer término, José Alfredo González aseguró que “los sindicatos siempre han estado abiertos” para informar sobre la administración económica, aunque dejó en claro que cada organización “por pequeña o grande que sea, tiene plena autonomía tanto en lo económico cono en lo jurídico”.

Dejó entrever que la autoridad no puede obligarlos a que lo haga, en función de que la Federación de Trabajadores no recibe ninguna cantidad extra que no sea de las cuotas, por lo que funciona con sus propios recursos sin injerencia de los tres niveles de gobierno y tampoco del Partido Revolucionario Institucional (PRI), del que ha sido miembro desde su creación.

Hizo hincapié que en el caso local “somos el único de todos (los sindicatos) que no recibimos ningún centavo, ni nos dan ni nos quitan, entonces esto es muy sano, no nos preocupa que se diga que se van a abrir los sindicatos, de hecho están abiertos”, al reiterar que se rinden cuentas cada seis meses “y eso lo ponemos en práctica sin problemas”.

Ante las presiones de Estados Unidos y Canadá para que en México los sindicatos ventilen sus ingresos y egresos y la campaña que ha emprendido la próxima administración federal en materia de nitidez global, el máximo dirigente obrero en la entidad sostuvo que es algo que se hace periódicamente, aunque sin mencionar que la información desmenuzada no es del conocimiento de los obreros. Lo más lejos que se llega es citar algunas cantidades que no significan mayor cosa.

Sobre otro punto igual de álgido, González González afirmó que hay libre sindicalización, en apego a lo que dispuso la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su artículo 98, por lo que en los contratos colectivos desapreció la cláusula de exclusividad y de expulsión, por consiguiente “no porque renuncien al sindicato se les puede despedir, y esa condición ya está manejada desde hace algún tiempo”, no obstante no hay insurrección cuando hay desacuerdo con el secretario general porque saben cuál va a ser el final. En efecto, la cláusula de exclusión ya no existe pero siguen los métodos para mantener un control férreo, que se refleja en la reelección sucesiva de cada dirigente, tanto a nivel de sindicato como de la propia central, por lo que con o sin votación secreta se sabe de antemano que no habrá cambios, como no los ha habido a lo largo de varias décadas.

El día en que la sociedad sea enterada sobre la administración de cada organización sindical podrá decirse que hay un cambio, mientras tanto todo se circunscribe a pinceladas de transparencia y compromisos de saliva.

MÁS URBANOS

Mientras que unos se pronuncian a favor de que el transporte urbano fortalezca su presencia en el centro histórico, otros exigen que se reduzca al máximo, sin que unos y otros se tomen la molestia de preguntarle a los usuarios qué es lo que más les conviene.

Una tradición muy arraigada entre la población es acudir de compras a la zona Centro de la ciudad, pese al crecimiento que hay de tiendas departamentales y otro tipo de negocios en colonias periféricas, por lo que exigen tener facilidades para su desplazamiento.

Los que están en contra sostienen que es necesario eliminar el mayor número de rutas por ese sector, arguyendo que los camiones “estorban” el tránsito de vehículos particulares, por lo que sólo en algunas calles tiene que permitirse y esto con unas cuantas unidades.

Por su parte, la Asociación de Comerciantes del Centro (Acocen) pide que ingresen más autobuses para hacer que la gente contribuya a reactivar las ventas. El presidente de este organismo, Alfonso Linares Medina destacó que la idea es tener un Centro Histórico “vivo, atractivo, seguro, limpio y agradable”, donde las personas se sientan contentas, que hagan sus compras y acudan a los lugares de entretenimiento de manera segura.

Asimismo, es un servicio indispensable para los empleados del sector comercio, que proceden de distintos puntos de la ciudad y de localidades cercanas, al mismo tiempo que el pueblo pueda trasladarse sin mayor problema, ya que si hay restricción para sus viajes preferirá quedarse en su zona de residencia, o que por la distancia que exista para abordar un camión se le dificulte si lleva bolsas de mandado o paquetes.

A la par que buscan elevar el nivel de ventas, en la Acocen insisten ante las autoridades municipales que regule el ambulantaje, principalmente la reubicación de todos aquellos que se instalan en las banquetas, los andadores o a las puertas de los negocios, lo que obstruye el paso de los peatones y alejan a potenciales clientes, que lo único que quieren es salir de esa dificultad por lo que no se fijan en los productos que se exhiben ni les interesa entrar y preguntar por los productos y los precios.

El propósito es tener limpios los andadores “que es lo más complicado y lo más sucio que tenemos en el Centro, que afecta al comercio y a la gente que camina por estos lugares”, sostuvo Linares Medina, por lo que sin dejar de reconocer que esos vendedores de eso viven, “pero es necesario que exista un orden, que se mejore el aspecto y así dignificar el Centro Histórico”, que es uno de los compromisos que debe haber de todos los que están inmersos en la actividad comercial, como un punto principal para atraer a la clientela y que los turistas reconozcan que Aguascalientes es un lugar para disfrutar.

FINALIZA EL NOVENARIO

Mañana termina el novenario en memoria de don Antonio Reyna Santoyo, que fue pilar del agrarismo en Aguascalientes. El nativo del ejido Montoro, perteneciente al municipio de El Llano, fue un firme impulsor de los derechos campesinos, haciendo escuchar su voz en el Congreso del Estado, del que formó parte en dos legislaturas; en la LIV que encabezaron Roberto Padilla Márquez y el licenciado Mario Garza Elizondo (†), de 1989 a 1992, y la LVII, de 1998 a 2001, presidida por Luis Fernando Jiménez Patiño; además fungió como secretario general de la Liga de Comunidades Agrarias y hasta el último día de vida, el pasado 2 de septiembre, formó parte de la directiva. Con su característica tejana iba a las oficinas federales y estatales que tienen relación con el campo, en apoyo de quien solicitaba su asesoría, encontrando la atención solicitada ya que era de los que primero investigaba el sustento legal para tener argumentos sólidos.