La Hacienda de La Punta en Cosío, es fiel testigo de los orígenes agrícolas de Aguascalientes de principios del siglo XIX, señaló el director del Centro INAH, Héctor Castanedo Quirarte, al destacar que ésta es uno de los puntos que buscarán integrar al catálogo de sitios históricos del antiguo Camino Real de Tierra Adentro.

La Ex Hacienda de La Punta debe su nombre a que se encuentra “en la punta” de una serranía, es decir, al final de una pequeña cordillera de cerros que se pueden apreciar a escasos cientos de metros del antiguo casco. Se ubica en el actual municipio de Cosío a pocos metros de la carretera Panamericana 45, dentro de la comunidad que lleva el mismo nombre.

El representante del INAH informó a El Heraldo que esta hacienda se encontraba al paso del Camino Real ya muy cerca de la antigua Hacienda de San Diego, en Zacatecas, lugar donde confluían los ramales del camino, tanto el que pasaba por el Bajío, como el que pasaba por Ojuelos y San Felipe Torres Mochas.

ORIGEN VIRREINAL. Indicó esta Hacienda fue de las primeras mercedes que se dieron en este territorio, pues el estilo de algunas de sus construcciones y su nombre en algunos documentos hacen suponer que ya era una propiedad existente para finales del Siglo XVI, manteniéndose como una estancia productiva de ganado, teniendo su época de auge durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue adquirida por la Familia Arellano, la cual tuvo una importante participación política durante el porfiriato en el estado, lo que llevó a que remozaran la Hacienda con nuevas fincas e hicieran de ella un lugar de esparcimiento familiar.

Castanedo Quirarte apuntó que la hacienda tuvo un desarrollo a lo largo de muchos siglos, lo que la ha llevado a tener una planta arquitectónica distinta a la de otras haciendas, pues los edificios o monumentos históricos que aún tiene, no se encuentran aglomerados en un solo conjunto, sino que se ubican a cierta distancia, teniendo como eje central el antiguo Camino Real.

TRES JOYAS. Respecto a los monumentos históricos que quedan en pie, destacan tres lugares excepcionales. Primero, las antiguas trojes, construidas de adobe, que tienen una dimensión de gran tamaño y aunque actualmente están destinadas a otros usos, aún son vivo testimonio de la grandeza de este lugar.

En segundo término, la casa porfiriana, construida por la Familia Arellano, la cual tiene una planta arquitectónica típica de aquella época, con dos niveles; lamentablemente está invadida y se encuentra en ruinas.

Finalmente, un antiguo fuerte. Al ser con seguridad una de las edificaciones más antiguas de la región, aún conserva el carácter defensivo de los antiguos presidios del siglo XVI, construido del lado poniente respecto al Camino Real, conserva dos imponentes torreones en sus esquinas, una puerta y un zaguán que da entrada al antiguo patio que servía de refugio a los viandantes del camino.

DECADENCIA. El delegado del INAH enfatizó que, lamentablemente, la Reforma Agraria del siglo XX, generó el reparto de la mayoría de las tierras de esta Hacienda, lo que provocó el abandono total de sus dueños, a lo que se unió la ocupación ilegal por parte de algunas familias, convirtiendo este impresionante patrimonio en uno de los sitios más vulnerables de los que conforman el Camino Real en Aguascalientes.