CDMX.- Regresaron los bochornos, los arrebatos de humor y el apetito sexual, pero sólo para hacer reír.
Aunque el estreno de la segunda temporada de Menopausia El Musical también fue un “aire” de realidad para muchas de las mujeres que estaban en el público.
Y es que en varios momentos fue común ver cómo, desde sus butacas, se reían nerviosamente al darse cuenta de que habían pasado por algo similar o señalaban a alguna de sus compañeras evidenciando que habían vivido eso.
Pero las aproximadamente 600 personas que acudieron a la función, el viernes por la noche en el Teatro Silvia Pinal, más que malhumorarse por todos los síntomas, se rieron de ellos.
Esto gracias a las actuaciones de Natalia Sosa, Ana Cirré, Lila Déneken y la nueva “menopáusica” Olivia Bucio, quienes fluyeron sobre el escenario, pese a un percance que tuvieron al inicio cuando una cortina de malla no subió correctamente y por poco les cae encima.
Sin embargo, las cuatro no se detuvieron y hasta aprovecharon el inconveniente para sacar a relucir su capacidad de improvisación.
“En la madre”, soltó Cirré.
“Están remodelándolo esta tienda”, expresó Sosa.
La anécdota del musical es el encuentro entre cuatro mujeres: una ama de casa (Bucio), una profesionista (Cirré), una actriz en decadencia (Sosa) y una hippie (Déneken) en las ofertas de una tienda departamental.
Sin conocerse, comienzan a compartir, a través de números musicales, lo que padecen al vivir la menopausia: calores, cambios de ánimo y la frustración por la transformación de su cuerpo.
Canciones como “Mudanzas”, “El Apagón”, “La Plaga”, “La Chica Ye-Ye” y “Stayin’ Alive” fueron intervenidas para retratar los achaques de la etapa femenina.
Uno de los números más aplaudidos por el público fue el de “Tres Veces te Engañé”, de Paquita la del Barrio, en el que se hace referencia al apetito: “Y después de esas tres tortas, y después de esos tres tacos, que vengan los otros tres”, cantan las cuatro.
La picardía en los diálogos también está presente y hasta una referencia al muro fronterizo que quiere construir el Presidente Donald Trump.
La prueba de que la menopausia también puede hacer reír y divertir fue el aplauso de la gente al final, algunas de las cuales se pusieron de pie para reconocer el trabajo de las protagonistas. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)