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Agencia Reforma

CDMX.- David Copperfield fue declarado, por un jurado de Nevada, negligente pero no financieramente responsable por la lesión que sufrió un turista británico durante un truco en su show en Las Vegas, en el 2013.
Gavin Cox y su esposa, Minh-Han Cox, demandaron al ilusionista por casi 400 mil euros porque Gavin se cayó en el MGM Grand Hotel y se dislocó un hombro en la realización del truco “Lucky 13”, en el que el mago desaparece a 13 personas del público.
En el truco, que tuvo que ser desvelado por el mago tras 15 años de presentaciones, las personas son conducidas desde el escenario por ocultos y oscuros pasillos, hasta otros puntos del recinto en el que se efectúa la magia, según informó El País.
Tras semanas de testimonios, y dos horas de deliberación, la corte estatal de Nevada determinó que Copperfield fue negligente al no informar a los participantes que se transportarían por un pasillo oscuro y al no revisar que tuvieran los zapatos adecuados y la salud necesaria para hacerlo.
Sin embargo, el jurado también determinó que Copperfield no deberá indemnizarlo, pues no es culpable de la caída.
Gavin Cox alegó que, tras el accidente, sufrió también daños cerebrales y tuvo que someterse a dos cirugías de cuello y hombros. Cox aseguró que desde entonces su vida cambió e incluso su memoria a corto plazo fue afectada.
“Cambió mi vida por completo. Tengo dolor constante y se me dificulta la memoria a corto plazo. Tengo un ventilador, de otra forma, dejo de respirar por las noches”, dijo Cox a Daily Mail en 2017.