Tras llamar a construir entre todos una sociedad más fraterna, reconciliada y justa, el P. Carlos Alberto Alvarado Quezada ponderó el mensaje que emitieron ayer los obispos mexicanos en la víspera de la jornada electoral 2018.
Comentó que las elecciones son, sin duda, un momento especial para expresar de manera crítica, responsable e informada nuestro derecho sobre quién nos debe gobernar, es decir, sobre quién debe de coordinar los esfuerzos, para que entre todos, sociedad y Gobierno, construyamos el bien común que México necesita.
La vida democrática de un pueblo no se agota en el momento del sufragio; “una auténtica cultura de la democracia es participativa y solidaria, representativa y subsidiaria, promotora de la dignidad y de los derechos humanos. Con estos elementos la democracia se hace una propuesta humana capaz de vitalizar la sociedad y sus instituciones.
Sin ellos, las instituciones carecen de vida y se convierten con facilidad en espacios para el arribismo y el oportunismo populista en cualquier ámbito de la vida social”.
Asimismo, apuntó que el actual proceso electoral ha generado polarización y encono no sólo entre los candidatos, sino entre algunos de sus seguidores que en muchas ocasiones parecieran privilegiar más la pasión que la razón, más la descalificación que el argumento, más el deseo de destruir al adversario que la construcción de puentes de cara a un México reconciliado.
En ese sentido, dijo que es preciso entender que las propuestas de Gobierno que han presentado los candidatos, deben estar acompañadas de la más firme voluntad por lograr consensos y acuerdos que no sólo den viabilidad política a las ideas, sino que coadyuven a la reconciliación social.
“Existe un gran dolor acumulado por las muertes violentas de muchos ciudadanos en los últimos años y aun de muchos candidatos en este proceso electoral. Estemos conscientes de que no hay lágrimas estériles y que todas ellas son una silenciosa oración por la justicia y la paz que nuestro pueblo hoy tanto reclama”.
Finalmente, destacó que los obispos hacen un atento llamado a todos los candidatos, a todos los militantes partidistas y a todos los ciudadanos, a hacer de la próxima jornada electoral un ejercicio ejemplar de civilidad, evitando palabras o gestos de hostilidad, descalificación o violencia.
“La paz se construye paso a paso, día a día. Todos debemos convertirnos en sembradores de paz. Hoy más que nunca México necesita vivir en un clima de paz para poder caminar y seguir construyendo hacia adelante”.