Consumidores y productores serán los principales afectados con los incrementos arancelarios, estimó Jael Pérez Sánchez, presidente del Colegio de Economistas, esto, porque los impuestos a la importación de la política arancelaria implementada por los Estados Unidos, provocarán que varios productos sufran un ajuste en sus costos.
Indicó que el peor de los panoramas es que la política arancelaria propicie una guerra comercial entre México y Estados Unidos, lo cual no le conviene a ninguno de los dos países, ya que uno de los afectados directos serán los consumidores finales; “porque lo que se hace básicamente es encarecer los bienes de un lado y del otro”.
Jael Pérez comentó que al verse incrementado el precio de los productos a los cuales se les imponga un arancel, lo que va a suceder es que comerciantes y consumidores van a buscar sustitutos, porque la gente no está dispuesta a pagar precios altos; “se sustituye producto por otro, tal vez eso beneficie a algunos productores mexicanos que producen manzanas o quizá se importe manzana de otro país”.
Señaló que muchos empresarios podrían verse afectados con esta política comercial a mediano plazo, porque un arancel es un impuesto más a los productos y encarece los precios de los bienes e insumos, con lo cual se elevan sus costos de producción, incrementos que no siempre se trasladan al consumidor final, pues hay riesgos de que se desplomen sus ventas.
Finalmente, el presidente del Colegio de Economistas expresó que es inaceptable lo que está sucediendo, la manera de ver la economía por parte de Estados Unidos y el ejercer presión por medio de una política arancelaria agresiva a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, pues la lógica del libre comercio es que “cada quien se especialice en donde tenga una mejor ventaja competitiva y comparativa”.