Mientras Estados Unidos vive un cambio generacional importante de jugadores en donde Pulisic es la única luz que encuentran en el campo, el Tri vive un momento lúcido, claro, conciso, tranquilo. No importan los nombres, Gerardo Martino hace funcionar de manera adecuada a su equipo dando resultados que acreditan el enorme contrato que le ofrecieron para tomar las riendas de la selección. En Metlife se vivió una fiesta mexicana adelantando el grito de Independencia en pleno septiembre, estrellas como Javier Hernández, Héctor Herrera y Jesús “Tecatito” Corona regresaron al equipo tras casi un año de ausencia y lo hicieron con gran actitud queriendo llenarle el ojo a Martino que tendrá complicada la tarea de definir el once titular de cara a futura competencias oficiales.
Trabados, peleados, intensos, fueron los primeros minutos de juego en donde se denotaba el clásico de la Concacaf sin ningún equipo siendo dominador. El mediocampo tricolor que pinta para ser inamovible con Guardado, Herrera y Carlos Rodríguez comenzó a tomar la pelota desembocando en la buena posesión de México. Fue al 20 cuando “Tecatito” Corona realizó una de esas jugadas que sólo él sabe hacer, con bicicleta y túnel incluido dejó parado a Dest para mandar un centro al manchón de penal en donde Javier Hernández esperaba; “Chicharito” no perdió la oportunidad lanzándose de palomita marcando su gol 52 con la verde, aumentando su récord goleador. Corona regresó a su posición como extremo, donde lastima, genera y crea en lugar de la lateral derecha que defiende cuando juega con el Porto. El mismo “Tecate” tuvo el segundo al 32′, pero terminó mandando su disparo a las nubes; Estados Unidos solamente se acercó en una ocasión en un error de Reyes en donde Orozco tuvo que salir fuera del área para salvar su meta.
En la segunda mitad siguió la tónica con México generando buenas llegadas desde los pies de Guardado y Corona. Hirving Lozano que entró de cambió estuvo a punto de anotar al 71′, su zurdazo pasó apenas fuera. La necedad de salir jugando le costó a Estados Unidos, Héctor Herrera recuperó la esférica en campo enemigo para dejarle la pelota a Érick Gutiérrez que acababa de entrar, el jugador del PSV no perdonó engañando al arquero marcando de zurda el segundo para los aztecas que prácticamente definían la victoria al 78′. No contentos con la ventaja, en un contragolpe Lozano dejó totalmente solo al “Brujo” Antuna que con poderes sobrenaturales sigue marcando goles con la selección, esta vez con un toque sutil a primer palo que decreto el 3-0 final. Jonathan Orozco detuvo un penal al 88′ tras disparo cruzado de Josh Sargent que el arquero adivinó. México goleó, gustó y enamoró a la grada que se hizo presente en el inmueble, ahora se prepararán para la siguiente prueba: Argentina.
Foto: @miselecciónmx Twitter