Grato debut con caballos de Alejandro Adame

Por FRANCISCO VARGAS M.

Por demás grato y agradable fue el debut con caballos que tuvo el joven novillero aguascalentense Alejandro Adame ayer viernes, en lo que fue el inicio de la Feria Taurina de Olivenza 2018, donde por sus fallas con el acero no pudo tocar pelo; pero sí Juanito, Toñete y Marcos, que se llevaron una oreja respectivamente.
Gracias a la magia de televisión, pudimos apreciar todo lo acontecido en dicho festejo celebrado en la Plaza de Toros de Olivenza, que registró menos media entrada; donde con clima frío, presencia de lluvia y ráfagas de viento, se jugó un encierro de la ganadería de “El Juli” (El Freixo), manejables en general, mismos que no presentaron complicaciones, destacando segundo, cuarto y quinto.
Alterando el orden de actuación, el acalitano Alejandro Adame que vistió de malva y oro, con el cierra plaza de nombre “Noroeste” con 436 kilos, lo recibió a porta-gayola por el izquierdo, volviendo en un palmo de terreno el astado, al que le trazó lucidas verónicas y chicuelinas rematando con torería, estando en ese mismo tenor en su quite lanceando de manera rítmica nuevamente por chicuelitas, mismas que cerró con media torera, siendo observado de manera atenta desde el callejón por sus hermanos, los matadores de toros Joselito y Luis David Adame. Con muleta una vez hecho el brindis a su mamá y hermanas a través del micrófono de televisión, Luis David comenzó por alto, siguiendo con una faena por ambos lados, donde mostró oficio, gustándose en sus pases largos y templados, tanto por el derecho como izquierdo, ante las embestidas un tanto descompuestas del astado que llevó la cara suelta, siendo sus últimas series por el derecho, llevando un tanto atrasada la muleta, sin faltar los adornos como pases de trinchera, afarolados y molinetes; viéndose Luis David entonado y con gusto delante de la cara del astado. Lamentablemente se puso pesado con el acero, por lo que escuchó dos avisos para recibir calurosas palmas.
Compartió cartel con María del Mar Santos ataviada de nazareno y azabache, estuvo voluntariosa recibiendo fuerte golpe en el vientre al entrar a matar a su novillo, por lo que fue llevada a la enfermería.
Juanito que vistió de azul celeste y oro, se llevó un apéndice a la espuerta después de un aviso.
Alfonso Cadaval de purísima y oro, pinchazo y estocada para un aviso para saludar en el tercio.
Toñete de corinto y oro, cortó una oreja por faena de entrega y gran disposición, escuchando un aviso.
Marcos que vistió de gris perla y plata, también cosechó un apéndice, siendo ovacionados los restos del novillo “Niñero” en el arrastre.

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