El Heraldo de Aguascalientes

Gran sonrisa

Es común que el tema de la salud bucal tome relevancia hasta que se presentan dolores o problemas como caries, pero lo ideal es optar por visitas periódicas al odontólogo e implementar hábitos de higiene que ayuden a prevenir problemas mayores.
“Hasta los siete años de edad, los papás deben encargarse del aseo bucal de sus hijos pues de esa etapa en delante los niños ya cuentan con suficiente habilidad motriz y tonicidad muscular para cepillarse de forma adecuada.
“En cuanto erupciona el primer diente hay que comenzar a usar cepillo, y pasta dental hasta que sale la primer muelita. La pasta debe ser sin fluoruro para bebés y usar en pequeñas cantidades, una porción similar al tamaño de un granito de arroz”, indica Karina Mancilla, odontopediatra.
Los dentífricos para niños no solo se diferencian por colores llamativos o por los dibujos animados de los empaques, sino porque cuentan con menor cantidad de fluoruro, tienen 500 partículas por millón frente a mil 500 presentes en las pastas dentales para adultos.
“Es importante que tengan fluoruro porque protege contra las caries pero si es ingerido puede dañar el desarrollo de los dientes permanentes. Cuando el niño aprende a escupir pueden usar una pasta para adulto o pastas para su edad, con igual cantidad del compuesto pero con sabor más agradable”, añade la especialista.
La conocida técnica de cepillado, en círculos para muelas y en forma de barrido para dientes, mejillas y lengua, debe ponerse en práctica cada ocho horas.
“Se tiene la idea de que después de comer hay que lavarse los dientes pero ya que no comemos sólo tres veces al día, lo recomendable es que sean cinco, la indicación real es lavar los dientes cada ocho horas y ahorrar problemas”, finaliza.

Mitos y verdades
– El uso de chupones ya no está tan satanizado como antes, estudios actuales indican que ayuda a prevenir la muerte de cuna. incluso se recomienda introducir su uso al mes de nacido y retirarlo al año de edad para evitar problemas.
– Portar chupón y biberón de manera prolongada, después del año de edad, afecta a la salud bucal porque modifica la posición de los dientes y lastima al paladar, por la fuerza que se ejerce en contra, pudiendo incluso deformarlo.
– Que los niños introduzcan el dedo en la boca tiene relación con un aspecto psicológico, señala la especialista, pues les da seguridad o los tranquiliza, y por esa razón se debe quitar el mal hábito de forma paulatina, platicando con los infantes o implementando un incentivo para evitar que lo hagan pero nunca presionarlos o hacer un cambio radical porque será más perjudicial.

Házlos tus aliados
Busca productos con diseños atractivos para que tus hijos adopten un hábito saludable.
– Cepillo: usa el que tiene su personaje favorito para incentivar un hábito de limpieza.
– Pasta dental: es importante que la cantidad de fluoruro sea la adecuada en cada etapa.
– Hilo dental: opta por los que tienen aplicador ya que son más prácticos y fáciles de usar.