Texto: Ana Silvia Lozano Galindo y Cecilia de Santos Velasco
Fotos: Enrique de Santiago

En la Feria todos los días, a todas horas y sí, también en todos los lugares; velar por el “saldo blanco” parece tan fácil como decir esa frase corta, sin embargo, implica tanta responsabilidad el cumplimiento de la enorme tarea de tener todo bajo control.
Así es vigilar la Feria de San Marcos, la más importante del país: día a día, a toda hora y en todos los rincones de ese enorme perímetro de más de noventa hectáreas de superficie abierta que, al cabo de la celebración, habrá registrado casi ocho millones de visitas.
Su estabilidad, tranquilidad, el cuidado del ambiente familiar y del que no siéndolo tanto, exige también orden y seguridad, definitivamente no es cualquier cosa, como tampoco lo es alcanzar el satisfactorio reporte de la misión cumplida que da sustento a la frase: sin novedad.
“El operativo de seguridad Feria de San Marcos 2018 es una acción coordinada entre las corporaciones policíacas y de Protección Civil de los tres niveles de Gobierno, y fue diseñado y organizado con varias semanas de anticipación”, señala el secretario de Seguridad Pública del Estado, Sergio Alberto Martínez Castuera.

VIGILANDO DÍA Y NOCHE. En su calidad de cabeza del operativo, explica que se trata de un plan de seguridad en el que participan más de 1,700 elementos, presentes en diferentes turnos las 24 horas del día, desde antes del arranque de los festejos, hasta unas horas después de su conclusión, la noche de este domingo.
Y es precisamente a unas horas de que se dé el cerrojazo final a la edición 190 de la Feria, que destaca los alcances de la coordinación lograda entre la propia Secretaría a su cargo con la Gendarmería Federal y la Policía Municipal de Aguascalientes.
Un esquema que involucra además células de Protección Civil, coordinación con la delegación de la Procuraduría General de la República, comunicación con las fuerzas armadas presentes en el estado y enlace permanente con la Fiscalía General del Estado.
Bajo esa estructura ha sido como cada día, cada momento y por supuesto en todos los lugares la policía está presente, especialmente cuando el feriante acude, disfruta y regresa diciendo: “no pasó nada”.
Así se construye el saldo blanco, logrando resultados positivos en todas las eventualidades, en ese ir y venir de miles de visitantes entre los que se pierde un pequeño y sus padres lo buscan enloquecidos, hasta que un policía se los entrega porque lo encontró llorando.
DE TODO, COMO EN FERIA. Entre la música de las tradicionales tamboras, las muy sonoras bandas norteñas y el compás de los pasodobles rumbo a la Monumental, un trayecto en el que algunos adultos también se “pierden”, pero de otra forma, quizá en los excesos, y por supuesto hay que ponerlos en orden; además de ayudar al que acusa que le robaron el auto y sin embargo duda de dónde lo dejó.
También, entre los gritos de emoción emitidos ante el popular artista que reunió a decenas de miles en el Foro de las Estrellas, un recinto en el que a veces no cabe un alfiler y sin embargo, “no pasa nada”, porque reinó el orden a pesar del carterista, del oportunista que quiso estrenar celular ajeno y hasta de aquel que se enojó tras un empujón involuntario -o quizá voluntario-, y pretendió emprender una gresca.
Y sí, riñas las hay por decenas y entonces hay que tantear el momento oportuno de la intervención del uniformado para que nada se salga de control, contenerlas pues.
Igualmente, entre los golpes que algunos se dan aislados, pero que sí duelen y requieren también atención, como una amonestación a quien los propinó; y al reportar al que ya no supo de sí y durmió ahí, en cualquier lugar, lo mismo que del enfermo que sin razón aparente decayó y requiere un médico.
DESDE EL CIELO CLARO. La vigilancia en tierra está complementada con la observancia, a través de 120 cámaras de video colocadas de cada uno de los 120 cuadrantes determinados en el perímetro y la labor desde arriba del helicóptero “Águila 1” y el dron, cierran la pinza para que “no se vaya nada”.
Así es cuidar la Feria de San Marcos, desde el tradicional Jardín de San Marcos, la calle J. Pani o Paseo de la Feria, la siempre apretujada explanada de El Encierro con su zona de antros, la Expoplaza con sus recovecos entre puestos de comida y cerveza, los alrededores de la Monumental Plaza de Toros y el Foro de las Estrellas.
Finalmente, cruzar el bulevar San Marcos y llegar a la Isla, con la luminiscencia de los juegos mecánicos, los espectáculos en el Centro de Convenciones, la oferta de mil y un artículos, miles de autos, casi ocho millones de visitantes en 23 días y el reporte final: sin novedad.
ESTUVIERON FIRMES EN LA SEGURIDAD. Con una multiplicidad y extenuantes jornadas laborales, elementos policiacos y administrativos de la Secretaría de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Aguascalientes, que oscilan de los 18 a los 60 años de edad, demostraron su tenacidad, condición física, compromiso, respeto y firmeza para actuar, controlar y poner orden civil dentro de un perímetro ferial que hoy llega a su fin.
En esta verbena se observó una creciente presencia femenina en las corporaciones policíacas; tan sólo la Secretaría de Seguridad Pública capitalina contabiliza que el 30% de su fuerza policial son mujeres, quienes invariablemente son protegidas por los varones, pero ellas imprimen una calidez y afabilidad para tratar a las personas, así como su disposición para brindar un servicio.
En los hombres policías se observa la rudeza, la firmeza, la cara fuerte de la policía, mientras que la mujer es el lado amable de la policía. Así lo comprobó El Heraldo al conversar con algunos elementos femeninos y masculinos de la Policía Estatal, quienes exhortaron a los padres de familia a no llevar por ningún motivo a sus hijos en horarios después de las una o dos de la madrugada, menos trasportándolos con carriolas, porque los exponen en su integridad.
Distribuidos en once polígonos en 90 hectáreas, los cuerpos de seguridad pública estatal, municipal y gendarmería actuaron coordinadamente a lo largo de 23 días, donde cada uno de ellos tuvo una zona de responsabilidad de vigilancia, y en los siguientes días evaluarán si resultó o no efectiva.
El policía estatal Guillermo Sánchez, con 10 años en la corporación, expresó que la seguridad ha ido mejorando este año, pues antes se concentraba el personal en un solo punto, pero ahora se distribuyó mejor a los elementos para controlar y vigilar a la ciudadanía.
HORARIOS CONFLICTIVOS. De las 12 de la noche a las 4 de la madrugada, las corporaciones policiacas enfrentaron los tiempos delicados de la verbena, a causa del descontrol en el consumo de bebidas embriagantes, origen de tantos problemas; hasta la madrugada del sábado acumulaban 2 mil 150 detenciones a ciudadanos que incurrieron en faltas administrativas, del fuero común y federal.
Las multas económicas por las faltas administrativas cometidas oscilan de los 500 a los 1,700 pesos, cuya cantidad es determinada por el juez calificador, o bien se aplica la detención por 36 horas, sin derecho a la sanción económica.
Tan solo de las faltas administrativas, el 75% de ellas se relacionaron con alteraciones del orden público, riñas y por utilizar la vía pública como sanitarios. Todas esas personas fueron conducidas a la Base Volcán, ahí el personal administrativo de la dependencia trabajó en el Informe Policial Homologado para subir la información a la Plataforma México, en un plazo de 24 horas.
Otros de los horarios que generaron cuellos de botella por la aglomeración y la consecuente vialidad peatonal fue entre las cuatro y las nueve de la noche, entorno a la Plaza de Toros Monumental, el Foro del Lago y el Foro de las Estrellas, que en varias ocasiones llegaron a confluir alrededor de 60 mil personas, lo que representó un gran reto de organización y comunicación entre los elementos policiacos tanto los preventivos como los de tránsito que debieron agilizar la vialidad por diversas avenidas y calles citadinas.
TESTIMONIOS. Con tres años de experiencia en la Feria, el policía Vicente Fiscal, con 23 años de edad, expresó que lo más difícil por lidiar es el descontrol ciudadano por el exceso en el consumo de alcohol, lo que genera riñas y problemas entre particulares, y también se enfrenta la realidad de niños perdidos, el robo de carteras y de celulares.
El comandante Manuel Esparza Ortiz confirmó que cada Feria es muy pesada, exige al policía que se desvele por la ciudadanía que confluye a esta zona; el trabajo intenso comienza a la una de la mañana, para asegurarse que la gente regrese con su integridad a sus hogares, tras un tiempo de diversión sano.
Por su parte, los elementos policiacos femeninos que se identificaron como Blanca y Diana Padilla Roque, con cuatro meses en la corporación, con 20 y 21 años de edad, se declararon cansadas por las enormes jornadas de trabajo, pero contentas porque sus expectativas fueron superadas por el aprendizaje adquirido y el compromiso de trabajar por la seguridad de la ciudadanía.

¡Participa con tu opinión!