Fidel Orantes 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- «Recuerden que esta es su casa», saludó una voz masculina.
De esa manera daba la bienvenida y, a la par, trataba de organizar a cientos de personas que poco a poco ingresaban al otrora helipuerto de la ex residencia presidencial de Los Pinos.
Y es que ayer fue el espacio designado para la proyección gratuita de Roma, película de Alfonso Cuarón, como parte del proyecto Cine Cobija de la Secretaría de Cultura.
Sobre el pasto había cientos de petates en los que más de 3 mil personas, cifra estimada por el organismo, se fueron acomodando. Unos sentados, otros incluso acostados.
Para esta proyección sui generis la gente se formó desde antes de las 15:00 horas en la puerta 3 del recinto que hasta el 1 de diciembre era hogar de presidentes mexicanos y no permitía la entrada al público.
«Adentro quiero tener esa sensación de libertad en un lugar que estuvo cerrado tanto tiempo y ahora es de todos», dijo Rebeca Figueroa, empleada del Gobierno de la República.
A las 17:45 horas se abrió el acceso. Jarras, termos y otro tipo de recipientes llevaba la gente porque ya sabía que para la función regalarían ponche y palomitas.
Alguno, por la premura, no los llevó.
«Se me olvidaron, pero a ver si allá adentro dan algo», dijo Raisa Lozano, quien obtuvo el boleto 3 mil, el número de asistentes previsto en un principio.
Entre el público había niños, jóvenes y adultos. Fueron en pareja, en grupos de amigos y en familia, y los organizadores cumplieron con lo prometido: botana y bebida para todos.
Como en el cine, la experiencia era un combo: verían la cinta y también conocerían Los Pinos.
La apertura del espacio la celebraron el elenco y el equipo de producción del filme, como las protagonistas, Yalitza Aparicio y Marina de Tavira, así como el productor Nicolás Celis, la supervisora musical Lynn Fainchtein y el diseñador de producción Eugenio Caballero.
«Estamos aquí, en Los Pinos, inaugurando el primer ‘Romatón’. Es la experiencia de poder ver de forma colectiva esta película, invitamos a todos a verla en comunidad», compartió Celis.
Además, 34 personas pudieron ver la proyección en la sala VIP de la Residencia Miguel Alemán, luego de salir sorteadas en una tómbola.
El ausente fue el director de la cinta, quien envió un mensaje en video a los presentes.
«¿Todavía huele a azufre (Los Pinos)?», preguntó Cuarón, en tono irónico, antes de presentar el filme.
Bajo un cielo poco estrellado, algo nublado, y con una temperatura que fue descendiendo inició la función. Para el frío, algunos llevaron cobijas o se acurrucaron con sus acompañantes.
En poco más de dos horas, miles de extraños vieron Roma. Al final hubo un aplauso breve, sin mayor ovación; quizás fue el frío.
Y así, todos recogieron sus cosas y comenzaron a dejar la «casa» del pueblo mexicano.