Mediante una carta dirigida a los miembros de la Oficina Texana de Perdones y Libertades Condicionales con sede en Austin, el gobernador Martín Orozco Sandoval solicitó el mes pasado clemencia para evitar que Roberto Ramos Moreno sufriera la pena de muerte programada para ayer.

En la misiva, el primer mandatario sustenta la solicitud haciendo notar las inconsistencias que se dieron en el caso respecto a los procedimientos consulares establecidos por la Convención de Viena en materia de Relaciones Consulares. En la solicitud, también se recapitulan las observaciones hechas sobre el caso de Ramos Moreno por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En un apartado, se expone que del mismo modo que los derechos de asistencia consular están garantizados para los estadounidenses procesados en México, así también se espera que sean tratados los mexicanos procesados en la unión americana. “Estamos convencidos de que si ambos países garantizamos a nuestros ciudadanos asistencia consular, el imperio de la ley fortalecerá nuestras relaciones bilaterales”.

Finalmente, además de agradecer las atenciones de las autoridades texanas, el gobernador Orozco reiteró su profunda preocupación ante la ejecución de la pena de muerte para una persona “de cuyo caso, no fue bien informado el jurado y sobre el cual ninguna corte evaluó información posterior al juicio, misma que pudo haber hecho una diferencia”.