Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), el Gobierno federal deberá retirar todo lo que ya se construyó en el terreno porque es obligatorio el resarcimiento del daño ecológico, así como asumir los costos, explicaron expertos.
Aunque el gasto de esta reparación todavía no ha sido calculado, la ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente establece que es una obligación remediar el daño ecológico producido por una obra en caso de cancelarse, explicó el abogado Joaquín Ortega, consultor en derecho constitucional.
“Y el Gobierno lo tiene que remediar, ya que es una obra gubernamental que está cancelando él mismo, no las empresas”, planteó.
José Mario de la Garza, presidente de la Barra Mexicana de Abogados, destacó que el resarcimiento es obligatorio y tendrá un costo que todavía no está incluido en la cancelación del NAIM, estimada en alrededor de 100 mil millones de pesos, según la estimación oficial.
“Conforme a la ley no hay forma de que tengas un argumento, no puedes obligar a empresas a tomar esta obligación”, sostuvo.

Así dice la ley
Esto determina la ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente
Art. 15.- El Ejecutivo Federal observará los siguientes principios:
IV.- Quien realice obras que afecten el ambiente, está obligado a reparar los daños que cause, así como a asumir los costos que dicha afectación implique.