Por FRANCISCO VARGAS M.

El joven matador de Jerez de la Frontera, Ginés Marín; al cortar la única oreja del festejo, se convirtió como el gran triunfador de la Corrida Extraordinaria de la Beneficencia celebrada este miércoles en la Plaza “Las Ventas” de Madrid.
Con un lleno hasta las banderas en el coso venteño, y ante la presencia del rey emérito Juan Carlos, representante de la Casa Real; se jugaron toros de la ganadería de Alcurrucén, bien presentados destacando primero que recibió palmas en el arrastre y tercero.
Antonio Ferrera con su primero un toro encastado cuajó una faena entendida con torería por lo que escuchó ovación tras dos avisos. Con su segundo un toro complicado ante un viento que molestó, estuvo con disposición para retirarse en silencio.
Miguel Ángel Perera tuvo poca opción con sus dos toros que no fueron fáciles además de ciertas complicaciones, sin embargo en ambos puso entrega y valor, estando mal con la espada por lo que escuchó un aviso en cada astado para silencio en ambos.
Por su parte Ginés Marín se reencontró con la afición de Las Ventas, al hacer en su primero una lucida faena donde el diestro anduvo fácil y disfrutando del toreo, realizando series con clase que tuvieron calado en los tendidos, faena que rubricó de pinchazo y estocada para petición de oreja que le fue concedida; mientras que en con el cierra plaza recibió calurosa ovación.