Saúl Alejandro Flores

Continuamos con la gobernanza regulatoria, recordando las características de lo que es un servicio público, la semana pasada me remití a los autores que definen la naturaleza jurídica del servicio, y concluí con la postura de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: “El máximo tribunal sostiene que: el servicio público consiste “… en la actividad que se desarrolla para satisfacer una necesidad colectiva de carácter económico o cultural, mediante prestaciones que por virtud de norma especial del poder público, deben ser regulares, continuas y uniformes…” Tesis 419, Apéndice 1985, segunda sala.

De la visión doctrinaria y jurídica se desprende que un servicio público independientemente del que sea, debe contar con estos cuatro elementos: regularidad, uniformidad, adecuación e igualdad. Entonces para garantizar en estricto sentido un servicio que cumpla con esos elementos, implicaría que no se den los famosos “tandeos” que el servicio no sea irregular, es decir, que su operación sea eficiente, salvo casos ajenos a la propia operación del servicio o que se trate de la implementación de mecanismos de mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo. De ahí en más el servicio de cubrir con parámetros de calidad que nos confirmen que el servicio los cumple y se encuentra en un nivel que garantiza la satisfacción de los usuarios, aquí tendríamos efectivamente que recurrir a la necesidad de contar con un “sistema regulatorio”.

Ahora pasemos a desarrollar lo que comprendería la regulación y su implementación en un modelo de gestión y administración del agua en el uso público urbano: Política regulatoria

Los elementos que debería adecuarse en lo local para que en su momento un Ente Regulador estatal, asuma las funciones de regulación, dado que sería la instancia y ámbito indicado para asumir la competencia y atribuciones en materia regulatoria, y el municipio a través de su organismo operador cumplir y actuar dentro del marco regulatorio. Así que: “Las políticas públicas utilizadas para incidir sobre el comportamiento de las personas son las políticas regulatorias o directivas. Las políticas regulatorias dirigen o circunscriben el comportamiento de personas o empresas hacia un conjunto de acciones determinadas. Debemos entender por política regulatoria al: “sistema racional de instrumentos jurídicos que emplea un Estado para establecer obligaciones y derechos con el propósito de normar la conducta de los particulares y del gobierno para la protección de intereses sociales legítimamente aprobados”.

“Las políticas regulatorias se instrumentan mediante la publicación de normas y la creación de organismos administrativos para la verificación del cumplimiento de dichas normas. El conjunto de obligaciones y sanciones estipuladas en la norma y la forma acordada por la autoridad para verificar su cumplimiento se denomina instrumento regulatorio”. La elaboración y aplicación de regulaciones es una función central de cualquier Estado. Las regulaciones son claramente una de las principales alternativas que tienen los estados para promover el bienestar social y económico de su población, al limitar las acciones contrarias a éste.

“Actualmente no existe un marco regulatorio específico en materia de agua potable adaptado a las características del servicio, los usuarios y el prestador del servicio en el Estado de Aguascalientes y sus municipios”. Los elementos importantes para elaborar una política regulatoria en materia de agua deben considerar los retos a los que se enfrenta un organismo operador descentralizado o concesionaria:

  • Un servicio público, los operadores de agua potable y saneamiento cumplen una función social, proveen de un servicio público indispensable, de naturaleza monopólica, conforme al artículo 115. 2) Deben garantizar el derecho humano, es imprescindible para cumplir con el derecho humano al agua. 3) Su actuar siempre se da en un contexto de continua Presión, ya sea de naturaleza política, social y económica. 4) Por lo general las Reglas del juego, que se refieren a un marco legal que no responde a las necesidades operativas y sociales.

La política regulatoria debe ser la ruta por donde las instituciones del agua transiten para llegar a su objetivo, el cual debe estar en sintonía con las necesidades de los usuarios, en este caso: Objetivos: a) Operar y administrar un servicio; b) Sustituir la infraestructura; c) Ampliar la infraestructura para soportar el crecimiento urbano de los municipios.

¿Qué servicios requieren los habitantes de los municipios de Aguascalientes? a) agua que se pueda beber de la llave; b) servicio continuo; c) recolección y tratamiento de aguas residuales.

El cumplimiento de los objetivos se debe lograr mediante la sostenibilidad del recurso hídrico y del organismo operador. ¿Qué significa la sostenibilidad? Significa la existencia de condiciones económicas, ecológicas, sociales y políticas que determinen su funcionamiento de forma armónica a lo largo y del tiempo. “Se debe garantizar el servicio de agua potable y saneamiento a toda la población de los municipios del estado en forma permanente y con calidad”. Es importante en este punto señalar que la propia naturaleza del organismo operador le confiere una cierta vulnerabilidad para su actuar. La forma de organización de los servicios operadores queda a elección de los municipios; la próxima semana abordaré las tres alternativas más comunes. Recuerden amables lectores la importancia de estas acciones que deben emprenderse para garantizar que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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