Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, continuamos con la gobernanza como una herramienta indispensable y fundamental para una efectiva gestión del recurso agua, continuaré desde la perspectiva de la OCDE, para lo cual tomaré en referencia los principios de la gobernanza que la propia organización citada ha propuesto, vale la pena decir que su efectividad está comprobada. En el escenario de la administración del agua 2018-2024, con sus incertidumbres, la implementación de estos principios será fundamental para guiar de manera pertinente las acciones y no caer en convocatorias y resultados erróneos. Se espera que los principios de Gobernanza del agua de la OCDE contribuyan a la mejora del “ciclo de Gobernanza del Agua” desde la formulación de políticas hasta su implementación.

La visión general de la gobernanza de la OCDE parte de que “Los principios tienen por objeto mejorar los sistemas de gobernanza del agua que ayudan a gestionar demasiada agua, muy poca agua y agua demasiado contaminada de manera sostenible, integral e incluyente, a un precio aceptable y en un espacio de tiempo razonable, consideran que la gobernanza es buena si ayuda a resolver los desafíos claves del agua, al tiempo que impulsan las relaciones constructivas entre el estado y la sociedad. La gobernanza es mala si genera costos de transacción excesivos y no responde a las necesidades propias de cada lugar”.

¿Cuáles son las ventajas de los principios de gobernanza? Los principios de gobernanza del Agua de la OCDE proporcionan un marco para evaluar si los sistemas de gobernanza del agua están funcionando de manera óptima, y ayudar a ajustarlos en donde sea necesario. Pueden catalizar esfuerzos para hacer las buenas prácticas más visibles, aprender de la experiencia internacional, y poner en marcha los procesos de reformas en todos los órdenes de gobierno a fin de facilitar el cambio donde y cuando sea necesario, También, pueden ayudar a evitar trampas y obstáculos aprendiendo de la experiencia internacional”.

Los Principios de la Gobernanza son los siguientes: Principio 1. Asignar y distinguir claramente los roles y responsabilidades para el diseño de políticas del agua, la implementación de políticas, la gestión operativa, e impulsar la coordinación entre las autoridades competentes. Principio 2. Gestionar el agua a la(s) escala(s) apropiada(s) dentro del sistema integrado de gobernanza por cuenca para así poder reflejar las condiciones locales, e impulsar la coordinación entre las diferentes escalas. Principio 3. Fomentar la coherencia de políticas a través de la coordinación transversal eficaz, especialmente entre políticas de agua y medio ambiente, salud, energía, agricultura, industria y planeamiento y ordenación del territorio.

Principio 4. Adaptar el nivel de capacidad de las autoridades responsables a la complejidad de los desafíos del agua que deben afrontar, y a la serie de competencias necesarias para llevar a cabo sus funciones. Principio 5. Producir, actualizar y compartir de manera oportuna datos e información consistentes, comparables y relevantes relativos al tema del agua, y utilizarlos para guiar, evaluar y mejorar las políticas del agua. Principio 6. Asegurar que los marcos de gobernanza ayuden a movilizar las finanzas del agua y a asignar los recursos financieros de manera eficiente, transparente y oportuna.

Principio 7. Asegurar que los marcos regulatorios sólidos de gestión del agua sean implementados y aplicados de manera eficaz en pos del interés público. Principio 8. Promover la adopción e implementación de prácticas de gobernanza del agua innovadoras entre las autoridades competentes, los órdenes de gobierno y los actores relevantes. Principio 9. Incorporar prácticas de integridad y transparencia en todas las políticas del agua, instituciones del agua y marcos de gobernanza del agua para una mayor rendición de cuentas y confianza en la toma de decisiones.

Principio 10. Promover el involucramiento de las partes interesadas para que coadyuven de manera informada y orientada a resultados en el diseño e implementación de políticas del agua. Principio 11. Fomentar marcos de gobernanza del agua que ayuden a gestionar los arbitrajes entre usuarios del agua, áreas rurales y urbanas y generaciones. Principio 12. Promover el monitoreo y evaluación habitual de las políticas de agua y de la gobernanza del agua cuando proceda, compartir los resultados con el público y realizar ajustes cuando sea necesario.

Es preciso advertir que la enumeración de los principios de la gobernanza, sólo fueron enunciativos, cada principio comprende una serie de componentes y elementos que permiten su desarrollo e implementación para pasar en su momento a contar con elementos que les permitan evaluar, por razones de espacio se han omitido, pero pueden recurrir a la fuente con la finalidad de ampliar su conocimiento y perspectiva respecto a dichos principios, así como a sus posibles adecuaciones a cada caso específico.

De conformidad a lo anterior, es importante considerar los principios destacados que permitan concretizar una gobernanza funcional y no decorativa, la problemática actual y futura ya se ha dicho en este espacio y en foros, es complicada y demanda emplear herramientas como la gobernanza no sólo en la toma de decisiones, sino en la ejecución de las acciones y la interpretación y reacción consecuencia de sus propias evaluaciones. Continuaremos con los diversos componentes que deben ser considerados por lo menos para una auténtica gestión del agua en México, ya que esto sería la alternativa principal y central que permita que en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

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