Una argolla que intercambiaron frente a la imagen del Cristo Negro de la Parroquia del Señor del Encino, selló el pacto matrimonial que llevaron a cabo Roxana Conzuelo Sierra y Gerardo Hernández Chávez, obedeciendo al amor que ambos se tienen.
El recinto sagrado se vio concurrido por familiares y amigos cercanos, destacando la presencia de Rocío Sierra, además de Felipe Fernando Hernández Sánchez y María del Refugio Chávez Barba, padres de Roxana y Gerardo, respectivamente.
El altar bellamente ornamentado fue el marco perfecto para que la pareja perpetuara su unión sacramental, para lo cual también manifestaron ante Dios su deseo de compartir su vida hasta el final de sus días, por medio de sus votos de amor y eterna fidelidad.