Críticas, defensa y hasta un llamado a la paciencia generó ayer la eliminación del Seguro Popular por parte del Gobierno Federal -para dar lugar al Insabi-, así como la no adhesión del Estado anunciada por el gobernador Martín Orozco al convenio de centralización de los servicios de salud en México, al seno del Congreso del Estado.

En el marco de la sesión de la Diputación Permanente, el tema provocó un debate entre los legisladores, donde el diputado panista Salvador Pérez Sánchez calificó como error del Gobierno Federal la desaparición del esquema de atención a pacientes de escasos recursos.

Recordó que tan sólo en Aguascalientes el SP beneficiaba a más de 400 mil pacientes; asimismo, destacó que el Insabi comenzará a operar en medio de la improvisación financiera y técnica, y criticó al presidente de México por su poca sensibilidad ante un tema tan delicado como la salud de la población.

El legislador manifestó su respaldo al gobernador de Aguascalientes por oponerse a sufrir un retroceso en materia de atención médica y hospitalaria.

En su oportunidad, la legisladora de MORENA, Érica Palomina Bernal, demandó paciencia y mesura sobre el funcionamiento del nuevo instituto y aseguró que traerá beneficios para las personas más necesitadas; “se esperan buenos resultados”, dijo.

Por su parte, la priista Margarita Gallegos Soto consideró que si bien el proyecto tiene buenas intenciones, se echó a andar sin reglas de operación y sin tomar en cuenta el impacto financiero y técnico que conlleva, por lo que advirtió que su factibilidad está en riesgo.

Sobre el tema, la morenista Natzielly Calzada Rodríguez aseguró que “si hay alguien sabe de las necesidades y carencias de la población más humilde en el país, es el presidente López Obrador, porque ha visitado las localidades más marginadas y por ello propuso la operación de la nueva dependencia”, por lo que convocó al PAN y al PRI a dialogar y hacer propuestas que beneficien la operación del Insabi.