Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados proyecta gastar 54 millones de pesos para remodelar, por segunda vez en cinco años, las fachadas de los edificios del conjunto legislativo.
El área administrativa planea hacer este mismo año el cambio de los materiales que revisten los ocho edificios de San Lázaro, justo en el fin de la 63 Legislatura y en el arranque de la 64.
Con motivo de los trabajos de renivelación de los edificios hundidos, el Comité de Administración aprobó también el cambio de las fachadas, tras una obra deficiente realizada en la 62 Legislatura.
“Se autoriza e instruye a la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios a efecto de que se lleve a cabo la contratación mediante el procedimiento de licitación pública del retiro de las fachadas que se encuentran revestidas por cantera y neocantera de los edificios A, B, C, D, E, F, G y H, así como la aplicación y colocación del nuevo recubrimiento”, cita el acuerdo del Comité de Administración, con fecha del 18 de abril pasado, del que REFORMA tiene copia.
En total, las obras para el cambio de fachadas en dos legislaturas significará un gasto por 116 millones de pesos.
En un contrato con el despacho Ramírez Vázquez y Asociados, en 2013 se pagaron 62 millones de pesos por retirar la piedra de cantera original de la construcción del recinto legislativo realizada en 1981.
Esta obra de aspectos externos se realizó sin que se atendieran de fondo los problemas estructurales de hundimiento de los edificios de la Cámara de Diputados.
Dos años después de esas obras de reparación, en tres mil 500 placas de materiales comprimidos, llamada neocantera, se registraron fallas que derivaron en humedad, fracturas, fisuras, desprendimientos y salitre.
La empresa contratada nunca asumió la responsabilidad por vicios ocultos y la Contraloría Interna no sancionó a ningún servidor público por dejar pasar los tiempos legales para la reclamación del daño.
La Cámara de Diputados calculó que los daños de la obra deficiente en paredes de los edificios D, E y F, y en la parte superior de los edificios A, C, E y G, fueron por 30 millones de pesos.
Pese al diagnóstico y la responsabilidad de la empresa por utilizar materiales de baja calidad, la Cámara no hizo efectiva la póliza que cubriría los desperfectos.
Ahora, con dinero del presupuesto público, se pagará de nuevo para la realización de los mismos trabajos.
La Secretaría General intentó, a fines de la 62 Legislatura, hacer la misma obra de colocar la neocantera en fachadas de los edificios A,B y H, por un costo duplicado y casi por los mismos metros cuadrados.
Sin embargo, la obra se suspendió luego de que REFORMA dio a conocer que se preparaba el proyecto con sobrecostos.
Desde 2015 y hasta la fecha, los edificios de la Cámara de Diputados tienen un aspecto disímbolo: una parte con la neocantera defectuosa y ya con desprendimientos, y la otra con la piedra original de hace 37 años.
La Cámara de Diputados gastó 62 millones por la neocantera y luego erogó en 2016 otros 2.1 millones de pesos para la colocación de mallas metálicas en muros de los edificios A, B y H, a fin de contener posibles desprendimientos de la cantera original.
Los 54 millones 85 mil pesos que gastará el Legislativo en la nueva obra provendrán del Ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, de donde los diputados se autoaprobaron una partida especial por 200 millones de pesos.

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