Jessika Becerra
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En 22 años, las reformas al Sistema de Ahorro para el Retiro se orientaron a mejorar las condiciones del negocio de las Afores, pero no a resolver la crisis que se avecina cuando se retiren los primeros trabajadores bajo ese esquema.
Hasta el momento, no se ha planteado una reforma para aumentar la aportación obligatoria a las Afores, que es una de las más bajas del mundo, y que provocará que pocos alcancen pensión.
Las Afores manejan 3.5 billones de pesos, equivalente a 15 por ciento del PIB y aunque han dado rendimientos reales, son insuficientes para asegurar una pensión para todos.
Las Afores lograron una mayor sofisticación, reconoce Bernardo González presidente de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).
«Comenzamos invirtiendo en instrumentos gubernamentales. Poco a poco se fue abriendo a la bolsa, a instrumentos de acciones, de empresas, después a instrumentos estructurados como las Fibras, los CKD’s, derivados», detalló.
«Las modificaciones propuestas al SAR en 2019 se enfocan en aumentar los rendimientos de los ahorros de los trabajadores, sin atacar el problema de fondo, que es el bajo ahorro», señala el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Lo que sí ha avanzado, es el ingreso que obtienen las Afores por comisiones, que llegaron a 32 mil 100 millones de pesos en 2018, un incremento anual de 4.9 por ciento.
Pese a la urgencia, la gran reforma al sistema no se planteará sino hasta la segunda mitad del sexenio, según ha declarado Abraham Vela, presidente de la Consar.