CDMX.- Con 56 películas nacionales estrenadas en salas en lo que va del año, el cine mexicano va que vuela para superar su audiencia en 2017.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), hasta el 20 de agosto las producciones del país habían atraído a 20.6 millones de asistentes a los cines. El año pasado, se lanzaron 90 títulos que cosecharon 22.4 millones de espectadores.
Aunque no sería la presencia más destacada del sexenio (en 2016 hubo 30.5 millones de asistentes), hay motivos para ser optimistas en cuanto a que más gente está viendo películas nacionales, considera Ana Lila Altamirano, directora de Promoción Cultural Cinematográfica del Imcine.
Altamirano esgrime, entre otras cosas, que cada vez hay más largometrajes producidos independientemente. El año anterior fueron 98, por 72 con apoyo del Estado.
“La iniciativa privada ya está apoyando más estas producciones. A nivel internacional, el hecho de que la taquilla en cines de películas mexicanas haya aumentado es un paso importante. A lo mejor, lo que sigue, es ver alternativas, otro tipo de productos en esos mercados”, opina.
«Ya veremos» (de Videocine), con Fernanda Castillo y Mauricio Ochmann, es la cinta más taquillera en lo que va del año, seguida por «La Boda de Valentina» (también de Videocine), sin ir más lejos. Ésta última hizo en su estreno en EU casi 3 millones de dólares.
Donde hay que poner la fuerza de inmediato es en las plataformas de streaming digital, medita la experta, pues hay un público gigantesco en ellas.
En 2017, apenas el 32 por ciento de las películas mexicanas estrenadas estaban disponibles en 16 sistemas digitales formales.
La mejor ventana actualmente es Filmin Latino (de la Secretaría de Cultura y el Imcine), que el año anterior contabilizó un 42 por ciento de contenido nacional. En cambio, la más popular, Netflix, tenía apenas el 2 por ciento.
“Es el inicio de… Las películas extranjeras ya tienen muy recorrido el camino de las plataformas digitales, pero es aprendizaje para los productores, para los distribuidores. Hay que negociar con las plataformas para estar allí.
“Además hay una reducción de tiempo importante entre el estreno en cines y estreno allí. Es un proceso que influye en que quizás no tengamos muchísima presencia”, destaca Altamirano.
Los formatos domésticos (DVD, Blu-ray) agonizan, así que ya no son una buena opción: el último sexenio, la autorización de DVDs ha caído un 70 por ciento.
En contraste, la televisión abierta sigue siendo un medio sin igual de exposición de la filmografía nacional.
«No se aceptan devoluciones» fue emitida en 2017 en la pantalla chica en señal abierta con una audiencia de 3.2 millones.
En lo que va del año, se han hecho 76 transmisiones de cine mexicano, con una audiencia de 40 millones de espectadores. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)