Hoy, hace 66 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en París la resolución 217 A (III) la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como una consecuencia normativa en el orden internacional de la Segunda Guerra Mundial terminada apenas unos años antes con la derrota del eje. Con la declaración se logró dejar por escrito un catálogo mínimo de derechos fundamentales que habrían de reconocerse a todos los hombres por su esencial igualdad, buscando también, sentar las bases de un nuevo orden internacional en que se partiera de la aceptación de un mínimo sustrato de derechos humanos inalienables en que habría de soportarse toda construcción normativa de un estado.

En conmemoración de la Declaración y con la intención de promover el conocimiento y defensa de los Derechos Humanos y hacer un homenaje a quienes han dedicado sus esfuerzos a esa noble tarea, la Comisión Estatal de Derechos Humanos conjuntamente con el H. Congreso del Estado a través de la Comisión Legislativa de DDHH, han convocado a los nacidos en el estado o residentes en él a proponer personas físicas o virtuales (asociaciones o sociedades) que se hayan destacado por su trabajo en favor de los derechos fundamentales, para ser recipiendarios del Galardón Pro Homine a la defensa y promoción de los Derechos Humanos 2014, que se hará constar en un pergamino y una medalla de oro, determinados por un jurado calificador integrado por representantes del H. Congreso del Estado, el Poder Judicial del Estado, la Universidad Autónoma de Aguascalientes, el Consejo Coordinador Empresarial, las ONG que tienen convenio suscrito con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el delegado en Aguascalientes de la CNDH y un representante de la Comisión de Aguascalientes.

Conviene recordar que Aguascalientes fue la primera entidad federativa del país en contar con un organismo protector de los DDHH, si bien cuando se creó en 1988 era una dependencia de la Secretaría de Gobierno denominada Procuraduría de la Defensa de los Derechos del Ciudadano, fue un intento interesante porque se constituyó fundamentalmente por un consejo ciudadano con un vocal ejecutivo designado por el Gobernador, en ese momento el Ingeniero Miguel Ángel Barberena Vega. La representación ciudadana, que era honorífica, recayó en personas reconocidas por su interés y participación en las causas sociales. El primer vocal fue el licenciado Miguel Sarre Iguiniz, entonces muy joven, muy entusiasta, muy impulsivo, muy capaz, muy peleador, ahora, Miguel es menos joven y menos impulsivo, pero más capaz, más entusiasta y más peleador.

La experiencia del trabajo de aquel Consejo fue enriquecedora y en algún sentido frustrante. La participación ciudadana de notable madurez y entrega fijaba criterios y derroteros para la Procuraduría, el licenciado Sarre era un eficaz vocero y diligente ejecutor, tanto que la actuación de la Procuraduría causó malestar, particularmente con la Procuraduría General de Justicia del Estado, y la decisión gubernamental fue “congelar” la llamada Procuraduría Ciudadana. La medida estuvo a punto de matar de inanición a la naciente Procuraduría, pero la bola de nieve había empezado a rodar. Después de Aguascalientes siguió la UNAM que creó la defensoría de los derechos de los universitarios, luego en el estado de Colima y luego los demás. A la fecha con diversas denominaciones y con variada estructura pero con la misma finalidad existen organismos protectores de los derechos fundamentales en todas las entidades federativas.

En Aguascalientes el organismo ha tenido una vida si no azarosa, al menos variada, y aparentemente no ha vuelto a tener ni la presencia ni la fuerza de cuando fue creada, fuerza que en gran parte provenía de los 24 ciudadanos, titulares y suplentes, que integraban su consejo y en cuyas sesiones estaban presentes todos. Luego de la experiencia de la Procuraduría Ciudadana se modificó el decreto que la creó y se redujo el número de consejeros que fueron seleccionados convenientemente, para que cumplieran una función cosmética. Más adelante se transformó en un organismo autónomo con personalidad jurídica y patrimonio propio, que al menos formalmente cumple una función de contrapeso frente a los posibles excesos y desviaciones de la autoridad. Analizar su historial, sus resultados y su función actual rebasa el propósito de este articulejo. Por ahora se trata de destacar el trabajo de la ciudadanía.

En Aguascalientes afortunadamente la sociedad civil se ha mostrado participativa y preocupada por mantener un estado de tranquilidad, de armonía y de desarrollo. El trabajo individual y de grupos organizados en defensa de los valores y en defensa de los derechos fundamentales ha sido constante y digno de reconocimiento. Trabajo como el del colectivo SERGAY en defensa de las formas alternativas de asumir y vivir la sexualidad y el género, o de la organización Conciencia Ecológica que ha luchado denodadamente por la defensa del ambiente, o las asociaciones de apoyo a migrantes, las de defensa de grupos vulnerables y las que están en contra de toda forma de violencia en particular la ejercida por las autoridades en forma de tortura, por citar solo algunas.

La iniciativa del Congreso y de la CEDHA se propone reconocer el esfuerzo, el trabajo, el empeño de las y los luchadores sociales que, individual o colectivamente han ocupado un espacio, que, por voluntad de la soberanía popular representada en el poder legislativo, también debería operar el organismo defensor de los DDHH. Estimular a los defensores sociales de los derechos fundamentales es también la formulación del compromiso de trabajar conjuntamente por un real estado de derecho.

Más informes sobre el Galardón Pro Homine en la página web de la Comisión http://www.dhags.org y cualquier información adicional en los teléfonos que allí vienen. [email protected]