Fumigadores improvisados intoxican a la población

Con el calor, empiezan a aparecer los “mochileros” que ofrecen servicios de control de plagas, casa por casa. Además de que no están capacitados para ello, utilizan productos altamente tóxicos y sorprenden a las familias con tarifas bajas; también se han reportado robos.

“Estas personas carecen de permiso sanitario para el desempeño de su labor”, advirtió el director de regulación sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías.

Pidió a la población tomar precauciones y no dejarse sorprender por los fumigadores “patito”, dados los riesgos que representan.

“Utilizan productos agrícolas altamente tóxicos, porque son más baratos que los plaguicidas para uso urbano, de ahí que mientras un negocio debidamente establecido puede cobrar 800 o mil pesos, ellos 150 o 200 pesos, según se deje el cliente”, ejemplificó.

Comentó que el producto lo diluyen con agua y lo aplican con aspersores, en forma empírica, sin el protocolo sanitario, de ahí que se han reportado familias intoxicadas.

También se han dado robos, ya que aprovechan que los clientes deben salirse de las habitaciones y del interior de la casa mientras aplican el producto, y es cuando hacen de las suyas.

“Las familias dejan su casa cerradas por algunas horas, y cuando regresan, se dan cuenta del atraco y ya no hay forma de localizar a los controladores de plagas pirata”.

En la medida en que aumenta la temperatura, proliferan las moscas, zancudos y demás plagas, por lo que surge la necesidad de fumigar.

Asimismo, recomendó a la población consultar el Portal del ISSEA y en la pestaña de salud ambiental, aparece la lista de establecimientos autorizados para proporcionar el servicio.

Indicó que por ahorrarse unos pesos no debe ponerse en riesgo la salud de la familia, ni el bienestar, ya que se desconocen las intenciones adicionales de los “mochileros” que deambulan por las calles.

Finalmente, alertó que también se hacen pasar como personal del ISSEA, cuando no hay tal.