Quedó resuelto el crimen de un hombre, cuyo cadáver putrefacto fue encontrado en el mes de mayo del 2018 en una vivienda del fraccionamiento VNSA sector “Guadalupe”.
El asesino material estaba recluido en el Cereso para Varones “Aguascalientes”, después de que hace unas semanas fue detenido por otro delito.
Se trata de Óscar Armando, alias “El Nando”, de 27 años. Le fue cumplimentada por reclusión una orden de aprehensión por el delito de homicidio doloso calificado con ventaja.
El miércoles fue llevado a la audiencia inicial ante un juez de Control y Garantías, quien le decretó la vinculación a proceso y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva, además de otorgar un plazo de 2 meses para el cierre de la investigación complementaria.
A Óscar Armando, alias “El Nando”, se le relaciona con el asesinato de un hombre identificado como Mario, ocurrido en un domicilio de la calle Celia María Martínez, en el fraccionamiento VNSA sector “Guadalupe”, cuyo cadáver en estado de putrefacción fue localizado el domingo 6 de mayo del 2018, a las 17:30 horas aproximadamente.
Al lugar de los hechos llegaron policías preventivos del Destacamento “Terán Norte”, agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
En las paredes de la casa, se detectaron escritas leyendas que hacían alusión de que el crimen estaba relacionado con la delincuencia organizada.
Sin embargo, tras las investigaciones realizadas por agentes del Grupo Homicidios de la PME se descartó lo anterior. De igual forma, la necropsia reveló que esta persona había sido apuñalada, e incluso la causa de su muerte fue una herida en el cuello.
Durante las siguientes semanas, los policías ministeriales ubicaron a dos individuos que revelaron que el asesino era un sujeto apodado “El Nando”, ya que días antes del hallazgo estuvieron en el domicilio de Mario ingiriendo bebidas alcohólicas.
De igual forma, revelaron que el móvil del crimen fue porque a Óscar Armando se le perdió su teléfono celular y pensaba que Mario se lo había robado, por lo que en un descuido lo atacó y le enredó la manga de una camisa en el cuello para someterlo y después herirlo en cuatro ocasiones con un cuchillo.
Posteriormente, pintaron en las paredes unas leyendas alusivas a que se trataba de una ejecución relacionada con la delincuencia organizada, a fin de desviar las investigaciones.
Cuando agentes del Grupo Homicidios de la PME se dieron a la tarea de localizar y capturar al sospechoso, descubrieron que dicho sujeto ya se encontraba recluido en el Cereso para Varones “Aguascalientes” por otro delito que había cometido.