La Fiscalía General del Estado determinó enviar a archivo la carpeta de investigación relacionada con la desaparición del estudiante universitario.
Aunque el estudiante de Estomatología y su familia aseguran que fue víctima de un secuestro, la Fiscalía General del Estado determinó, con base en las investigaciones realizadas por la Unidad de Investigación Especializada de Combate al Secuestro, que no existen indicios de que hubiera ocurrido tal hecho.
Asimismo, por no existir alguna denuncia penal presentada por la misma víctima, es que la FGE está imposibilitada de proceder en su contra, en caso de que acreditara algún tipo de delito.
Sin embargo, la Fiscalía General del Estado tampoco dio detalles de las investigaciones realizadas y que llevaron a tal determinación.
El pasado 6 de marzo del 2017, se reportó la desaparición del joven Ulises Eduardo, estudiante de Estomatología en la UAA.
Sus familiares reportaron que en esa fecha, poco después de las 06:00 de la mañana, salió de su domicilio ubicado en el fraccionamiento Colinas del Río para dirigirse a estudiar.
Lo hizo a bordo de un automóvil Nissan Sentra, modelo 2001, color gris, con placas de Aguascalientes, el cual era de su propiedad.
Desde entonces, su familia no volvió a tener noticias del paradero del joven, ni tampoco fue localizado el coche.
A través del Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), la Fiscalía General del Estado inició con las investigaciones a fin de dar con su paradero.
Posteriormente, se informó que policías ministeriales del Grupo Anti-Secuestros se habían trasladado a los estados de Zacatecas y Guanajuato, ya que existían líneas de investigación que apuntaban a esos lugares.
Fue hasta el día 8 de abril del 2017, cuando la Fiscalía General del Estado informó que ya había sido localizado en la ciudad de León, Guanajuato, el joven Ulises Eduardo.
Sin darse mayores detalles, se informó que el joven se encontraba en perfectas condiciones de salud y al mismo tiempo se descartó que se hubiera tratado de un secuestro.
Fue hasta dos semanas más tarde, cuando se localizó abandonado en la colonia Oriental, en la ciudad de León, Guanajuato, el automóvil Nissan Sentra, con placas de Aguascalientes, propiedad del estudiante universitario desaparecido.
Durante este lapso, la Fiscalía General del Estado no informó sobre el resultado de las investigaciones.
Sin embargo, se estableció que el propio Ulises Eduardo “N”, señaló que durante todo ese tiempo había estado secuestrado por sujetos desconocidos.
Sin que se pagara algún tipo de rescate, el mismo estudiante universitario indicó que sus “secuestradores” lo dejaron en libertad en una carretera de la ciudad de León, e incluso le dieron dinero para que pudiera comunicarse con sus familiares, siendo de esta forma en que se logró establecer su paradero.
A pesar de la insistencia del estudiante y de su familia de que fue víctima de un secuestro, para la Fiscalía General del Estado no existen indicios que avalen lo anterior, por lo que se determinó darle “carpetazo” a la investigación.