Un hombre estuvo a punto de caer en una extorsión telefónica, después de recibir una llamada donde le informaban que un grupo de la delincuencia organizada tenía secuestrada a su esposa y a cambio de liberarla tenía que depositar una fuerte suma de dinero.
La víctima se trasladó a una sucursal bancaria para solicitar un préstamo por 31 mil pesos, que era el dinero que le iban a aceptar como primer pago por la liberación de su pareja.
Fue el propio titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado quien evitó el pago de la extorsión y además se encargó de orientar a la víctima.
Los hechos se registraron alrededor de las 10:57 horas del miércoles, cuando el secretario de Seguridad Pública del Estado, Sergio Alberto Martínez Castuera regresaba a sus oficinas tras una reunión que había sostenido poco antes.
En ese momento se recibió un reporte de que en la sucursal Banamex ubicada en el Centro Comercial “Santa Anita”, en el cruce de las avenidas Convención Oriente y Siglo XIX, se encontraba una persona del sexo masculino de 38 años, que estaba muy alterada, además de que solicitaba urgentemente un préstamo ya que tenían a su esposa secuestrada.
Debido a que el titular de la SSPE se encontraba cerca del lugar, decidió atender personalmente el problema y tras entrevistarse con la persona afectada, éste le indicó que minutos antes había recibido una llamada en su teléfono celular por parte de un sujeto quien dijo ser miembro de la delincuencia organizada, el cual le comentó que tenían secuestrada a su esposa.
Al indicarles que no tenía dinero para pagar el rescate, el extorsionador le pidió que se trasladara a una sucursal bancaria para tramitar un préstamo por la cantidad de 31 mil pesos, mismos que debía depositar en el mismo banco a una cuenta a nombre de Angélica Águila, dinero que iban a aceptar como primer pago por la liberación de su pareja.
Sin embargo, Martínez Castuera le indicó que se trataba de una extorsión telefónica y le cuestionó sobre el lugar donde debía estar su esposa, por lo que una vez que policías estatales se dieron a la tarea de localizarla, minutos más tarde la encontraron ilesa, negando que hubiera sufrido un secuestro.
A fin de darle mayor tranquilidad a la víctima, lo pusieron en contacto con su esposa, siendo de esta forma como se logró frustrar la extorsión.