MILLAU, Francia.- Chris Froome no olvidará el Tour de Francia 2018, no por una caída, escalada o su, hasta el momento, segundo puesto, sino por las constantes burlas a lo largo de las rutas.
Antes del inicio de la etapa 15 en Millau, poblado del sur de Francia, un aficionado se inclinó sobre la valla hacia el británico e hizo un gesto como si estuviera inyectando su brazo.
La participación de Froome estuvo en duda después que una muestra de orina tomada durante la Vuelta a España reveló una concentración del medicamento salbutamol contra el asma en un nivel al doble del permitido.
Froome no era bienvenido a la carrera gala, sin embargo la UCI lo exoneró días antes del inicio.
Con una semana restante, Froome se encuentra en la segunda posición de la tabla general, 1’39” detrás de su compañero en Sky, Geraint Thomas.
“No creo que esto vaya a cesar”, reconoció el director del equipo Sky, Save Brailsford.
“No soy optimista en este tema. Lo aceptamos y tenemos que tomar una decisión sobre cómo comportarnos. Tratamos de mantener la dignidad, tratamos de no reaccionar y de no distraernos por ello”.
Froome fue absuelto al demostrar que el resultado se debió a una dosis terapéutica apropiada.
“Padezco asma desde la infancia. Conozco exactamente cuáles son las reglas con respecto a mi medicación para el asma y sólo utilizo mi inhalador para controlar mis síntomas dentro de los límites permisibles”, apuntó Froome en su momento. (Staff/Agencia Reforma)