Rodrigo Yépez / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- No hay nada más en la mente de los Diablos Rojos que conseguir el gallardete 17 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

Y para alcanzar el objetivo, la nueva piel de los Pingos recuperó la esencia de los años en los que fueron campeones.

Fundida en los tradicionales colores blanco y rojo, el uniforme de local cuenta con tonos vino que resaltan las mangas y el nombre del equipo.

El presidente ejecutivo del México, Othón Díaz, presumió que las incorporaciones de peloteros como el cubano Alexei Ramírez o el Luis Alfonso “Cochito” Cruz buscarán no tener margen de error y conseguir el boleto a la Postemporada, la cual no visitaron en las últimas dos campañas.

“La diferencia que tiene ahora el torneo es que al ser tan corto necesitamos llegar muy embalados, con muy buen juego para poder dar resultados desde el primer partido”, aseguró Díaz durante la presentación de los uniformes para la temporada 2018.

“Con el róster que ustedes han visto ya, evidentemente, sabemos que será una incógnita el saber cómo estarán los otros equipos, pero creo que Diablos tiene un plantel para poder hacer cualquier cosa. Nosotros vamos, definitivamente, por el (gallardete) número 17”, prometió.

A su vez, explicó que aún intentan sumar un refuerzo más al infierno: el lanzador Luis Alonso Mendoza. El directivo escarlata manifestó que se encuentran dialogando con el serpentinero en busca de integrarlo a las filas de la Pandilla, aunque también lo buscan otras novenas.

Con respecto a la construcción del nuevo estadio, el jerarca endiablado manifestó que prefieren esperar a 2019 para inaugurarlo, con la mira puesta en cumplir sin prisas con todos los detalles y también con las especificaciones de Grandes Ligas.

Los Diablos Rojos viajarán mañana a Cuba, donde enfrentarán 6 juegos de pretemporada.