El templo San Antonio de Padua es el recinto sagrado que eligieron Francisco García Esparza y María de Jesús Morán Nájera, para contraer santo matrimonio.
La pareja disfrutó feliz etapa de noviazgo, la cual los llevó a tomar la decisión de unir sus vidas para fundar su propia familia, por esta razón, reunieron a sus respectivos familiares y amigos en la Casa de Dios, donde los asistentes fungieron como testigos en el intercambio de votos nupciales.
Especialmente, Francisco contó con la compañía de su mamá, María del Socorro Esparza y su hermano, Armando García Esparza, mientras que María de Jesús contó también con la presencia de su mamá, María Auxilio Nájera Padilla y su hermano, Manuel Morán Nájera.
Quienes también ocuparon un lugar muy especial en la ceremonia son los padrinos de velación: Juan José Morán Nájera y María Guadalupe Macías Romo.
Al término de la ceremonia, los recién casados recibieron a sus allegados en el salón Puerta de Hierro donde tuvo lugar el tradicional brindis.