Los seres humanos no sólo requieren acceder a satisfactores de necesidades materiales como la alimentación, sino también espirituales a través del arte, pues mientras unos permiten la subsistencia, los otros dan razones para continuar con la misma, por lo que la educación estética es indispensable para fortalecer la paz, la armonía e incluso para incentivar la innovación y el desarrollo económico en las sociedades; comentó el ex rector y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Alfonso Pérez Romo, al invitar a la población al diplomado “Un siglo de oro y de algo más”.
Al respecto, expuso que con la Revolución Industrial se priorizó el conocimiento técnico para cubrir necesidades laborales, por lo que la educación cívica, estética y las humanidades quedaron relegadas de la formación profesional en la época moderna, aunque algunas instituciones, como la UAA, no perdieron el sentido sobre la importancia de la formación integral para el desarrollo pleno de las personas; por lo que durante los últimos años se ha reconocido la trascendencia de consolidar los programas y acciones que fortalezcan la educación estética de los sentidos.
A diferencia de la educación artística, focalizada en su mayoría a la práctica de alguna disciplina artística, la educación estética se avoca a la habilitación de los sentidos para que las personas consideren a lo largo de su vida la contemplación y disfrute de diferentes propuestas, lo cual permitiría incrementar los públicos para el consumo de obras literarias, musicales, gráficas, visuales, dancísticas y escénicas, en particular del país, consolidando así una estrategia de desarrollo cultural.