A partir de ayer madres y padres de familia serán corresponsables de que sus hijos estén sanos cuando asistan a la escuela y acudan con las manos recién lavadas, determinó la Secretaría de Educación Pública (SEP), además tendrán que presentar una carta-compromiso que será el pase de sus hijos al plantel.

Lo que no dio a conocer la autoridad educativa es si habrá alguna sanción para quienes lleven a los niños o niñas enfermos y presenten el escrito que no lo están, con lo que ponen en riesgo a sus compañeros y profesores.

De acuerdo a lo que obliga el avance del Covid-19, más conocido como coronavirus, la SEP dispuso que si un menor llegara dar positivo con el Covid-19 el plantel será cerrado, por lo tanto “será obligatorio acreditar diariamente haber seguido un reconocimiento de higiene y la detección de todos los protocolos de la Secretaría de Salud”, señaló el titular de Educación, Esteban Moctezuma Barragán.

Las indicaciones es que al llegar a la escuela el padre o madre deben entregar una hoja firmada con la cual certifica que antes de salir de casa su hijo o hija se lavó las manos, asimismo no tiene fiebre, tos seca ni dolor de cabeza.

De no presentar ese escrito el menor no tendrá acceso a la escuela, que será el primer filtro de corresponsabilidad de padres con la escuela; el segundo filtro estará a cargo del profesorado en donde las madres y padres entregarán el documento a quien la comisión de salud del Consejo de Participación Escolar disponga, además habrá un tercer filtro básico con el apoyo de los docentes.

Moctezuma también anunció que habrá un sistema de educación a distancia tanto electrónica como digital para recuperar los contenidos de aprendizaje, y mantener a niñas y niños ocupados en los temas escolares.

En los esfuerzos que tienen lugar hay una coordinación plena entre las autoridades de salud y educación, en espera que las medidas que se adoptan permitan alejar de las escuelas el coronavirus, para ello se requiere de la participación decidida de los padres de familia, que deben ser de los primeros en vigilar por el buen estado de salud de sus hijos y estén seguros que sus compañeritos también lo están.

Aunque en Aguascalientes sólo habrá clases hasta el viernes y luego vendrá el descanso de un mes, para regresar el 20 de abril, de cualquier manera las medidas dictadas por el SEP son de cumplimiento obligatorio para papás, mamás y profesores, como única forma de que la escuela está libre del germen, el cual es hasta la fecha uno de los más agresivos de la época contemporánea y que ya causó la muerte a más de cinco mil personas en el mundo, además que hasta el momento no hay un antídoto, por lo que sólo queda evitar el contagio y la única manera es seguir las indicaciones de la Secretaría de Salud federal.

EL PROBLEMA

Dentro de la emergencia mundial, decenas de familias de Aguascalientes viven su propio calvario ante la falta de agua en sus hogares, por lo que resulta materialmente imposible que atiendan las indicaciones de la SEP y del Sector Salud, de lo cual gran parte de la responsabilidad recae en el gobierno municipal que sistemáticamente ignora las demandas de los perjudicados, pese a que por ley está obligado a proporcionar el líquido.

Por si fuera poco, ahora tienen encima las disposiciones de Educación Pública, que sus hijos antes de entrar a la escuela debe demostrar que van aseados, pero cómo hacerlo en los fraccionamientos que tienen días o semanas sin recibir el vital elemento.

Ha llegado el momento que así como se les exige a los ciudadanos que paguen a tiempo impuestos y derechos y si no lo hacen se les imponen multas, también se obligue a las autoridades a cumplir con la parte que les corresponde y se determine sanciones a los funcionarios que no atiendan sus obligaciones.

Las quejas de diversas colonias de la ciudad no cesan, con viviendas que no tienen agua ni para el lavado de la loza, menos para la limpieza de ropa, el aseo personal y el purificado del sanitario, lo que no se necesita ser un perito en salud para comprender que el lugar es un foco de infección. Las denuncias se enderezan hacia la empresa francesa Veolia, sin embargo ésta es sólo la intermediaria, porque de acuerdo con el Artículo 115 Constitucional la responsabilidad de dotar del líquido es del municipio, por lo que a él se deben enderezar las exigencias ciudadanas.

La concesionaria desoye las reclamaciones que se hacen en sus oficinas, y que tampoco atiende la autoridad municipal, por lo que sólo queda hacerlo a través de los medios de comunicación, que es cuando se comprende la magnitud del problema que registra en la ciudad capital, hay incluso quienes denuncian que pese de estar al corriente de sus pagos les cortan el servicio, a otros les prometen enviarles un camión cisterna mientras se regulariza el suministro pero pasan los días y no llega, en fin, son demasiados puntos oscuros que hay en torno a este servicio, que por cierto en la pasada campaña política se juró ante el osito tahonero que se acabaría con todas esas penurias, pero como siempre ocurre, son promesas de saliva.

SECUELAS

La suspensión o postergación de actividades públicas, como medidas obligadas para evitar la propagación del coronavirus, afecta directamente la economía de diversos sectores, tal es el caso de los taxistas, que desde el mismo viernes pasado en que se dio a conocer que habrá un mes sin clases y se aplaza la Feria Nacional de San Marcos han expresado su preocupación.

Están conscientes que actuar de esa manera es la única que hay para evitar el contagio entre los habitantes, incluidos ellos, pero por otra parte no tienen otra forma de obtener ingresos, por lo que no saben qué va a pasar, ya que quienes son choferes deben entregar una liquidación al concesionario, que bajo esas condiciones tendrán dificultades para reunirla y que además les quede algo para el sustento familiar.

Afirman que cuando se tiene clases en los distintos niveles “hay mucho movimiento”, y cuando no, como sábados y domingos y días festivos, decrece en un 50% o más, pero tienen otras posibilidades con eventos de final de semana, entre ellos los partidos de beisbol, futbol y basquetbol profesional y traslados a restaurantes y antros, etc.

Por regla general la Feria de San Marcos “da para todos”, apunta uno de ellos, por lo que es una temporada esperada cada año por las buenas entradas que tienen y que ahora, al diferirla y con vacaciones escolares adelantadas, deja sin soporte al gremio.

Dos de los entrevistados coincidieron que difícilmente los dueños de los taxis van a aceptar que en este periodo les entreguen la mitad de la liquidación, que sería lo justo para evitar que sólo ellos carguen con el problema, por lo que serán varios los que “se bajen del carro” (renuncien) para no tener que trabajar gratis.

Señalaron que cuando el gobierno toma un acuerdo de esa naturaleza sólo considera a los que tienen un salario, que en su mayoría son empleados del gobierno, pero no lo hace con los demás, como es su caso, que en estos momentos viven momentos de dilema ya que muchos tienen años en el oficio y tendrían problemas para dedicarse a otro, pero trabajar en condiciones sumamente adversas es para pensarlo.

De manera paralela enfrentan la competencia de los que dan servicio por aplicación, que son casi cuatro mil, por lo que les viene una etapa sumamente difícil sin que se avizore alguna forma de mitigarla. Con estos problemas inesperados es cuando más se hace presente el rechazo al servicio ejecutivo que el gobierno del estado ya legalizó, al incluirlos en la ley de movilidad, pero que a ellos los tiene una abierta desventaja.

También lamentaron que no exista una agrupación de choferes, ya que todas las que hay son organizadas y dirigidas por los concesionarios y a las que se adhieren pero donde todo se hace de acuerdo a los intereses de los dueños de los vehículos, por lo que no tienen quién vele por sus intereses no obstante que son casi seis mil, o sea seis veces más que los operadores del transporte urbano que sí tienen un sindicato que ve por ellos.