CDMX.- Hacer una película de desastre en México requiere de 15 años de preparación, 20 mil metros cuadrados para destruir edificios y revisar casi 2 mil horas de archivos audiovisuales que ayuden a la hechura final.
Eso fue lo que encabezó Kuno Becker y su idea de filmar “El día de la unión”, cinta basada en el terremoto del 19 de septiembre de 1985 y sus horas posteriores, la cual estrena este viernes en salas nacionales.
“Fue hablar con gente que lo vivió, como algunos de nuestro crew, que estuvieron ese año atrapados entre los escombros”, resalta Kuno.
Con sets impulsados con poleas, se recreó el movimiento del sismo dentro de un edificio, cuyas paredes se rompen y los pasillos se levantan; digitalmente se ve el derrumbe del Hotel Regis en lo que hoy es la Plaza de la Solidaridad y se aprovecharon escenas y audio de ese día de Jacobo Zabludovsky, para ver al periodista en pantalla grande.
“El día de la unión” sigue a un reportero (Becker) quien pierde a su hijo (Ramiro Cid) en un estacionamiento tras el temblor, siendo ayudado por un ingeniero civil (Armando Hernández), quien por azares de la vida, termina como taxista y de pronto se convierte en rescatista.
En el reparto se encuentra Ximena Ayala como una boxeadora; Harold Torres es “Pulga”, en homenaje a los “Hombres Topo” que sacaban víctimas entre los escombros, y Aurora Papile es la pareja del personaje de Kuno.
Álvaro Guerrero y Mario Zaragoza son los antagonistas, Sandra Echeverría una reportera y Gustavo Sánchez Parra, rescatista.
“Fueron 15 años de chamba, de leer periódicos y reportes, revisar videos; había dos formas de contar la historia: a partir de la desesperanza y que no se ganó nada o de la unión que hubo y de lo que siempre debió ser México”, indica Kuno. (César Huerta Ortiz /EL UNIVERSAL)