Belén Rodríguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El presupuesto federal del próximo Gobierno tendrá 38 estrategias prioritarias para 17 dependencias, entre ellas un programa de compras consolidadas y otro de impulso a los alimentos, adelantó Carlos Urzúa, quien está perfilado para ser el Secretario de Hacienda.
Las estrategias no consideran a las secretarías Defensa y Marina, apuntó en conferencia posterior a la reunión de los miembros del Gabinete económico integrado por los futuros secretarios de Hacienda, Agricultura, Trabajo, Turismo y Función Pública.
Explicó que la reunión se centró en la elaboración del Presupuesto de Egresos, el cual se elaborará con programas nuevos y nuevos criterios de política económica.
Uno de los programas más importantes en la reestructura de gasto planeada es que la Oficialía Mayor de Hacienda va a centralizar las compras de bienes de todo el Gobierno federal.
Esto implica cambiar la estructura del resto de las oficialías mayores de las otras dependencias, las cuales tendrán un rango menor porque se convertirían en unidades administrativas.
“Esas unidades administrativas van a reportar a la Oficialía Mayor de Hacienda para este proceso de compra. Eso es más fácil de lo que parece, requiere de una plataforma digital”, señaló.
“Lo que vamos a hacer es tratar de consolidar es la fuente más obvia de corrupción en compras. Esa es una de las líneas más importantes para Hacienda”.
Entre los nuevos planes se incluye el de impulso a la producción de alimentos.
“Un proyecto interesante quizá incómodo es el de una canasta de alimentos, en el sentido de alimentos a los que el gobierno va a poner prioridad: maíz, frijol, trigo harinero, arroz, atún, sardinas. Con esto se busca lograr una mayor producción de estos productos”, adelantó Urzúa.
En la parte de ingresos, adelantó que el paquete económico incluirá cambios en el código fiscal, en la cual está una de las líneas de acción más importantes para la Secretaría de Economía.
Detalló que se establecerá una zona franca al norte del país, con un Impuesto al Valor Agregado (IVA) preferencial de 8 por ciento, desde el 16 por ciento que existe hoy.
“Vamos a volver a lo que sucedía en 2014, vamos a tener una tasa de 8 por ciento”, anotó.
Es una de las líneas estratégicas más importantes, explicó, y estará a cargo de la Secretaría de Economía, por la definición de la zona.
En el sur del país no existirá IVA preferencial, pero se construirá el Tren Maya a lo largo de 900 kilómetros, lo cual, destacó, impulsará la economía de las regiones y tendrá un impacto mayor que la reducción del impuesto.
“Se buscará que funcione en conjunto para transporte de trabajadores y habitantes de la región y turístico y con esto se espera detonar la actividad económica de la zona sur”, señaló.