Jorge Ricardo Nicolás 
Agencia Reforma

Sonora, México.- En esta comunidad indígena de San Bernardo, a cinco horas de Hermosillo, Sonora, el Presidente Andrés Manuel López Obrador machacó sus acusaciones contra los «fifís» que, aseguró, son racistas y se creen de sangre azul.

«Los que se creen de sangre azul, los fifís, desprecian las culturas indígenas. Son racistas, y ese desprecio ha llevado a que el indígena llegue avergonzarse de su cultura, de su grandeza», acusó el Presidente durante un encuentro con indígenas guarijíos y mayos.

López Obrador aseguró que su Gobierno ha puesto en el centro a las comunidades más pobres y que, según sus datos, de cada diez familias indígenas nueve ya reciben al menos un apoyo y que su visita es para fortalecer el orgullo indígena.

«Por eso vengo con ustedes, no tengo yo ninguna diferencia con otras clases sociales, con otras culturas, pero vengo aquí porque aquí es donde más se necesita, y vengo a decirles que tienen un pasado grandioso, que valen mucho», dijo el tabasqueño.

La visita del Presidente y la Gobernadora Claudia Pavlovich, del PRI, al centro coordinador indígena de San Bernardo, a tres horas de la Ciudad de Obregón, es parte de la gira del tabasqueño por cien comunidades indígenas para hacer campaña a favor de su Gobierno.

«Es importante que yo les cuente algo sobre mi vida, porque a veces no se conoce el pasado de los servidores públicos, es muy importante que se sepa de dónde venimos para que se entienda mejor quiénes somos», dijo López Obrador al inicio de su discurso.

Por otra parte, el representante indígena Juan Rodríguez Azueta pidió apoyo para carreteras, presas, respeto y reconocimiento de las autoridades tradicionales y de sus derechos culturales.

Además, urgió recursos para concluir la presa Los Pilares, petición que fue aceptada por la Gobernadora y el Presidente.

López Obrador dijo que están disponibles 600 millones para esa obra.