José María León Lara

El día de hoy se cumplen ya veinticinco años de la partida de Don Mario Moreno Reyes, quizás el cómico más importante que le ha dado México al mundo. El cine de Cantinflas trascendió fronteras, así como lenguas y cultural; principalmente seguido y respetado por una audiencia hispanoparlante, el Mimo de México también incursionó en Hollywood, llegando a ser considerado el sucesor de Sir Charles Spencer, mejor conocido como Charlie Chaplin.
Con más de 50 películas en su haber, Mario Moreno llegó a ser un ídolo tan grande, que su recuerdo lo convierte en leyenda; una estrella tan grande, que, a un cuarto de siglo de su partida, ningún intento de comediante actual, ha llegado a ocupar su lugar. Como todo personaje legendario, existe sinfín de mitos que llegan en ocasiones a nublar su recuerdo, pero a la vez le dan realce a lo enigmático de la persona detrás del personaje.
Existe una frase que se le atribuye a Cantinflas, la cual tiene una relación directa con Aguascalientes, para ser preciso, con nuestra verbena abrileña, que este año celebra sus 190 años de existencia: “la Feria de San Marcos es la cantina más grande del Mundo”. Frase que remonta su origen a la década de los setenta, misma que pudo haber sido de la autoría del histrión, o una mentira repetida tantas veces, que el folclor colectivo la dio por verdad.
Como diría el refrán: “hazte fama y échate a dormir”; por mucho que año con año la autoridad haga hincapié en que la feria, es mucho más que ingesta ilimitada de bebidas alcohólicas, la realidad es que los mismos aguascalentenses, le hacemos mala publicidad al evento turístico más importante que tenemos como estado. Es costumbre, que, al conocer personas de otras entidades federativas, al momento de decir que uno es originario de Aguascalientes, inmediatamente el interlocutor hace mención de la Feria de San Marcos.
Acto seguido, el aguascalentense se dedicará a hablar de la feria: de lo grande que es; de cómo Aguascalientes se transforma durante el periodo ferial; que son muy pocos los lugares de diversión durante el resto del año, pero que en la feria hay de todo y para todos; de la importancia del serial taurino, del palenque y el casino; para concluir, que en cualquier dirección a poca distancia se pueden comprar bebidas alcohólicas y que además las puedes ingerir en vía pública.
Sin embargo, suponiendo que, por omisión, aunque también por desconocimiento, dejamos de hablar de aquellas cosas que hacen de la feria un lugar, donde familias enteras, pueden disfrutar, convivir y divertirse en familia. Sin mencionar la imponente exposición ganadera, que sin lugar a dudas es una joya imperdible de nuestras fiestas de abril; así como la cantidad de actividades artísticas y culturales que se ofrecen en el marco de la celebración en honor al segundo evangelista.
Es probable que la feria se haya distanciado de los orígenes que le dieron vida, y que después de casi dos siglos, se haya ido adaptando a nuevas realidades y necesidades que demandan nuevos públicos. Y sea cual sea el motivo por el que asistimos, sea para pasar tiempo agradable con la familia, o tal vez con los amigos, la Feria de San Marcos es un emblema de estas tierras aquicalidenses, pues todos sentimos el mismo orgullo al repetir el estribillo compuesto por Juan S. Garrido, y terminarlo con el ¡Viva Aguascalientes!

¡Participa con tu opinión!